Santiago Cafiero cruzó con dureza a Horacio Rodríguez Larreta y lo acusó de confundir a los porteños.
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Es tiempo de reacomodamientos discursivos en la previa de la campaña por las elecciones

Ciertas causas del malhumor social reflejadas en las últimas encuestas empiezan a influir en el Gobierno, mientras que existen intentos cada vez más desembozados por contener las grietas internas desde la coalisión política de Juntos por el Cambio.

En la vuelta a clases presenciales en Provincia asomó nuevamente una falta de coordinación entre el Ejecutivo nacional y su par bonaerense ya que hasta bien entrada la noche del jueves en Casa Rosada minimizaban la posibilidad de que el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) pasara del estatus sanitario de alarma a alto riesgo, que permite el regreso a las aulas, que finalmente confirmó el gobernador Axel Kicillof por la tarde del viernes. Unas horas antes volvió quedar fuera de foco el ministro de Educación, Nicolás Trotta, que había descartado modificaciones en el esquema educativo bonaerense porque “los números no son claros” al referirse a la reducción de la incidencia de contagios que define el semáforo epidemiológico.
Quien esta vez esquivó vaivenes discursivos fue la ministra Carla Vizzotti (Salud), que el miércoles fue la primera funcionaria en abrir la puerta al regreso a la presencialidad en el principal conglomerado urbano del país. “El AMBA arrancó en mil casos cada 100 mil habitantes en los últimos 14 días. Y ya está llegando a 700. Llegar a 500 permite salir del área de alarma y reiniciar la escolaridad. Estamos cerca, no está todo dicho”, indicó.
“En el municipio tenemos solo un 50 por ciento de los docentes vacunados. Viene avanzando lento pero sostenidamente el plan. Lo bueno es que nunca saturó el sistema de salud”, graficó un intendente del noroeste del Conurbano la situación sanitaria en su distrito.

Vacunación
En los últimos días se contaron casos de docentes con domicilio en Provincia y cumplimiento de horas cátedra en escuelas de capital, que decidieron anotarse en el registro porteño porque les garantizaba una rápida vacunación. Sucede al revés de lo que ocurre con muchos porteños, con domicilio del otro lado de la General Paz, que decidieron inscribirse en el “Vacunate BuenosAires” por la mayor disposición de dosis con las que cuenta la administración provincial.
Es que los gremios docentes bonaerenses hasta hace unas horas resistían la vuelta a clases presenciales y no presionaban, como por ejemplo los ferroviarios o los colectiveros, para que el gobierno los incluyera en el plan de inmunización contra el Covid.
En el oficialismo ya hay algunos ejes de la campaña electoral que se vienen manifestando en los discursos oficiales, como el plan de “vacunación más grande la historia”, la intensa obra pública en todas las provincias y también la diferenciación con el modelo macrista. Si bien no se logró reanimar el consumo, sí hay un contraste “entre las subas tarifarias autorizadas este año del 6 por ciento y 9 por ciento y las del 4.000 por ciento que hizo el macrismo”, como bien recordó una fuente confiable.

La tarifa de gas
Justamente esta semana Diputados dio media sanción a la reducción de la tarifa de gas vigente de entre el 30 por ciento y el 50 por ciento, el denominado proyecto de “zonas frías”, que garantiza este descuento en municipios de Provincia como Mar del Plata o Tandil y también en zonas cordilleranas y del Norte grande.
Cafiero cruzó a Larreta, al que en el FdT intentarán asimilar a la figura del ex presidente Macri, al asegurar que “hace acciones que no están permitidas para el estado de alarma, confunde a los porteños. No cumplió la norma nunca, a pesar de tener saturado el sistema de salud, se desacopló de la estrategia nacional y sostuvo tasas muy altas de contagios”. Si bien la capital garantizará la apertura de la gastronomía hasta las 23 sí hubo coincidencia con las autoridades bonaerense en flexibilizar los cierres de fin de semana y en ampliar la actividad comercial.
La corrección de la aplicación en forma retroactiva a enero del último ajuste de las escalas y valores del Monotributo, con un proyecto de ley que vio la luz luego de foto conjunta entre el Presidente y Sergio Massa, llegó después de la indignación social que causó la medida pero también de ruidos internos en la alianza gobernante.

La frase del Presidente
El mismo sacudón que produjo la desafortunada frase del jefe de Estado sobre el origen de brasileños, mexicanos y argentinos -cuando aseguró que en nuestro país “venimos de los barcos” resaltando la influencia inmigratoria para congraciarse con el jefe del gobierno español Pedro Sánchez-, que generó cuestionamientos sobre la “falta de preparación” de los discursos presidenciales que derivaron, por ejemplo, en una réplica de Jair Bolsonaro, con una foto viralizada que lo mostraba junto a una comunidad aborigen de la selva amazónica.
No solo hubo dardos por las formas de la comunicación presidencial. El ex ministro Julio De Vido apeló con tono mordaz a una crítica que de vez en cuando asoma entre las tribus del Frente de Todos (FdT): recomendó a Fernández releer un capítulo titulado “El dilema de ser o no ser” del manual de conducción política de Juan Domingo Perón.

Desconfianza
Es que las idas y vueltas en torno a decisiones como la estatización de Vicentín o la cuestión tarifaria producen desconfianzas dentro de la coalición oficial. Esas diferencias son las que se quieren contener en las reuniones de “la mesa de los lunes” porque, pese a todo, nadie quiere romper el FdT por el temor a que una derrota electoral facilite el regreso de Juntos por el Cambio.
En la Mesa nacional de la coalición opositora también intentan contener las divergencias entre Larreta y Macri por la posible postulación de Diego Santilli en territorio bonaerense. Ahora se intentará cambiar el nombre del sello que permita no solo sumar a sectores del peronismo sino mostrar otra agenda. “Cambiar marcas como el Metrobús por producción, barrio populares y cultura del trabajo. Hay que aprender de los errores”, planteó un intendente consultado, con tono autocrítico.
Mientras, Florencio Randazzo sigue armando una fuerza opositora “por afuera” de los ex Cambiemos con una fuerte integración de candidatos que surjan de la sociedad civil. No habrá, por lo pronto, una “gran interna opositora” como plantea más de un referente para intentar asestar al oficialismo una derrota en la Provincia.