Las penas son nuestras, las vacunas son ajenas
OPINIÓN

Las penas son nuestras, las vacunas son ajenas

Estamos hoy a un año de que nos encerraran en una cuarentena total, que se terminó transformando en una "cuareterna", y durante la cual pasaron cosas.
Decían "tenemos Ministerio", y terminó siendo un vacunatorio "vip", de vergüenza mundial, en el que se aprovecharon a vacunar militantes y amigos del Gobierno nacional. Jugaron así con la esperanza de la gente y traicionaron al esfuerzo de todo un pueblo que se puso al hombro tanto sacrificio durante 2020. 
Los argentinos fuimos traicionados. Sufrimos el encierro, sin poder ver ni abrazar a nuestras personas más queridas. Sufrimos en la salud y también en la economía, sector en el que vimos que industrias y comercios cerraban y ya no podían volver a levantar sus persianas, lo que llevó a miles de argentinos a perder su trabajo y dignidad para ganarse lo suyo.
Mientras, el ministro de Salud decía que no creía que el virus llegaría tan rápido y, cuando llegó, culpó a los argentinos de clase económica media y media alta por haber traído el virus desde otros países.
Siempre culpando a otros, nunca haciéndose cargo.
No se hacían cargo de los infectados y los muertos. Tampoco de las industrias ni los comercios que cerraban.
Frenaron toda la economía y los desempleados aún hoy se cuentan de a miles. El resultado: todos encerrados, aislados y cada vez más pobres.
Así, el pueblo esperó ansioso que se logre contar con una vacuna que nos saque de ese infierno. La vacuna surgió y llegó. Pero jugaron con la emoción y la esperanza de quienes no sabíamos que para ser vacunados primero teníamos que ser militantes o amigos de La Cámpora y el Frente de Todos.
Por eso, queremos saber los nombres de las personas vacunadas aquí en Junín. Saber si nuestros padres y abuelos siguen esperando cada día su turno de vacuna, mientras políticos y funcionarios militantes inescrupulosos juegan con la salud y la vida de los juninenses.
Al final, los que se llenaban la boca con versos y discursos, diciendo que la Patria es el otro, al momento de poner el hombro y el brazo, se vacunaron primero y se sacaron la foto para hacer de salud su maléfico juego político. Con esa gente, memoria. A esa gente, nunca más.

(*) Concejal de Juntos por el Cambio de Junín

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