junin sin agua
TRIBUNA DEL LECTOR

Otra vez vecinos de Junín sin agua

La noticia que recientemente salió en los medios con relación a la falta de agua en algunos barrios de Junín me recordó una nota que hice hace ya algún tiempo sobre este tema y que, por lo visto, no ha sido tenida en cuenta por las autoridades y se trataba de retomar la instalación de medidores de agua como una forma de controlar su consumo, tal como se hace con los medidores de electricidad o gas.
Recuerdo que en la gestión del Ing. Abel Miguel, en la cual tuve participación, Obras Sanitarias Municipales había realizado un estudio muy minucioso para concluir en la conveniencia de su instalación, por dos motivos básicos, uno buscando la preservación y un uso más racional de un recurso natural escaso y el otro buscar un método más equitativo para la liquidación del consumo.  
Con relación al primer motivo, la Organización Mundial de la Salud recomienda utilizar 50 litros por día y por persona. En la Argentina se estima un consumo de entre 500 y 600 litros diarios; así el consumo de agua potable es diez veces mayor a lo aconsejado por la OMS. Las causas más habituales de este derroche son pérdida en las canillas, derroche en la higiene personal, limpieza de ropa y lavado de vehículos, piletas de natación, regado de plantas, etc.
En cuanto al segundo motivo, el medir el consumo en base a un medidor de agua evitaría la  inequidad del actual método que consiste en liquidar el pago en función de los metros cuadrados de frente y la ubicación de la propiedad, un criterio a todas luces injusto.
No caben dudas, entonces, que la instalación de medidores de agua es fundamental para controlar el derroche, proteger el medioambiente y los recursos naturales y además hacer un sistema más justo abonando más quien más consume.
Como mencioné anteriormente, Obras Sanitarias Municipales había desarrollado un sistema de liquidación del servicio muy novedoso determinando un consumo básico de 30 metros cúbicos por familia mensual, calculado según estándares de consumo mundial. De no sobrepasar dicho consumo, se determinó una tarifa básica y a partir de esa base todo excedente se facturaba como  un adicional con el objetivo de desalentar el exceso de consumo, además se premiaba con un descuento al vecino que consumiera menos de 30 metros cúbicos.   
Como ya mencioné, en la gestión del Ing. Miguel se comenzaron a instalar medidores y llegaron a colocarse alrededor de 6000, y quedan por instalarse unos 20000 más. Lamentablemente, en la gestión que lo siguió se interrumpió la instalación y hasta el momento quedó todo igual.
No voy a descubrir nada nuevo si digo que expertos mundiales en este tema han dicho que el agua dulce es cada vez más escasa, habiéndose hecho un uso irracional y abusivo en el mundo que está poniendo en peligro la salud, el 
bienestar, la seguridad alimenticia, el crecimiento industrial y el ecosistema.
Por eso, concluyo diciendo que las autoridades municipales deben poner atención a este tema, ya que lo ocurrido hace unos días en algunos barrios seguirá pasando en la medida que el calor apriete y que no se ponga control al consumo de agua. Los medidores de agua son una forma de controlar el consumo y hacer más justa su liquidación.

Aldo García López
DNI 4974484

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