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En nombre del amor

Título para una novela o una buena película de drama sobre el amor. Y sí, de drama, porque parece que no podemos vivir sin él, nos quejamos, pero nos encanta sufrir y nos pasamos la mayor parte de nuestra vida persiguiendo aquello que nos causa dolor y sufrimiento.
En nombre del amor tenemos muchas creencias con lo que respecta amar y ser amado de “verdad”, y depende de cuáles sean nuestras creencias aprendidas o experimentadas en nuestra vida será como nos irá en el amor y en nuestras relaciones.
En nombre del amor que todo lo puede y donde por amor todo se puede hacer y todo se puede perdonar, no nos damos cuenta que pensando así aceptamos el conflicto como forma de interacción normal con el otro y podemos tolerar cualquier tipo de situación o agresión que nos hagan sometiéndonos y dejándonos llevar por las necesidades ajenas (sea madre, padre o pareja). 

Nadie muere de amor y nadie te va a dar lo que no tiene o desconoce. Daniela Trech

Si creemos en la “media naranja”, sentimos que necesitamos del otro para estar completos y eso genera dependencia, sentenciándonos al sufrimiento directo. Si creemos que el amor es vivir para la otra persona y suponer que somos responsables de su felicidad, lo único que obtendremos es chantaje emocional relacionándonos habitualmente con la culpa.
Relacionarnos en nombre del amor con la posesión, creyendo que es bonito ser pertenencia de alguien, nos deja sin poder sobre nosotros mismos en nuestras elecciones diarias. Creer que los celos son sanos en una relación, que nos demuestran amor verdadero o que somos importantes para el otro, cuando en realidad hay que ver que hay detrás de ellos en vez de justificarlos, fomentando desconfianza y control con emociones de inseguridad, enojo y frustración, angustia, desgastando todas nuestras energías.
Creer en relaciones para siempre, matrimonio eterno, amor único heterosexual, en fin, muchas creencias de lo que significa amor y la forma de amar a alguien en nuestra sociedad, son las responsables de las consecuencias de nuestros comportamientos, por lo general inconscientes, que hacen que vivamos tales relaciones y experiencias, generando a su vez otras creencias.
Nadie muere de amor y nadie te va a dar lo que no tiene o desconoce. Lo que tenemos que hacer es ser conscientes para poder cambiar nuestras creencias sobre el amor y poder experimentar relaciones más sanas que nos brinden paz, armonía y bienestar. Empezar por vos es una buena opción para dejar de pedir al otro lo que tenés que darte vos mismo.

(*) Coach educativo, neurosicoeducadora, coach emocional. Instagram: @danielatrech

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