El Conurbano sufre, además, los cortes de servicio de energía eléctrica continuos por la falta de inversiones de Edesur.
El Conurbano sufre, además, los cortes de servicio de energía eléctrica continuos por la falta de inversiones de Edesur.
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

A esta altura y sin margen de maniobra, Alberto y Cristina bajan la tensión interna

En el Gobierno preocupa la falta de eficacia en la gestión y apuntan a recuperar la iniciativa política, mientras envían señales favorables a un acuerdo con los bonistas

La tensión interna en el oficialismo no se disparó solamente por disputas de poder. Esto es, por cuánto espacio ocupa Cristina Kirchner en el reparto de cargos del Gobierno o por si el presidente Alberto Fernández debe consultar todas las decisiones con su Vice. También se activó una fuerte discusión sobre la eficacia de la gestión del Frente de Todos, una coalición que se formó para sacar al macrismo de la Casa Rosada pero que aún no definió el rumbo político y económico del país.
La irrupción de la pandemia por el coronavirus es un atenuante, porque la administración de la cuarentena insumió gran parte del esfuerzo de los funcionarios, pero en el horizonte asoman ahora oscuros nubarrones económicos que dejan a Alberto F. y a Cristina sin margen de maniobra para las disputas de poder. Por eso, enviaron a sus delegados dentro del Gobierno –Santiago Cafiero y Wado de Pedro- a dar señales de trabajo conjunto en una agenda de la pospandemia.
El jefe de Gabinete y el ministro del Interior son, en efecto, quienes reciben las órdenes directas del Presidente y la Vice. Tras una semana de inocultable tensión interna, que sometió a Alberto F. a ráfagas de “fuego amigo” de sectores afines a Cristina, el hecho de que Cafiero y De Pedro se muestren unidos para encarar un plan de recuperación –que más bien deberían llamar de reconstrucción económica- significa que en el oficialismo no quieren que la sangre llegue al río.
El Presidente anticipó que la dupla es la encargada de darle forma a un plan de 60 medidas, en acuerdo con los gobernadores. Esta semana serán escuchadas las propuestas del bonaerense Axel Kicillof y de porteño Horacio Rodríguez Larreta, que por primera vez podrán levantar la cabeza de la pesadilla sanitaria. Aunque en lo inmediato, el gran desafío del Gobierno es cerrar un acuerdo por la deuda, para lo cual se declaró dispuesto a hacer concesiones legales.
El ministro Martín Guzmán mantendría la oferta de USD 53,3 de valor presente neto por cada USD 100 de costo nominal, frente a la contrapropuesta de USD 56,5 de los fondos de inversión que agrupan a los bonistas, pero –sugirió ayer- podría flexibilizar el marco legal de modo tal de tentarlos de aceptar la oferta. Los negociadores hablan de limitar las “cláusulas de reasignación”, algo que, en castellano, permitiría canjes parciales en lugar de uno generalizado.

La reforma judicial
Empantanado en términos económicos, el Gobierno decidió finalmente tomar la iniciativa política y presentará mañana los lineamientos de la “reforma judicial” que enviará al Congreso en forma de al menos dos proyectos de ley: uno apuntado a ampliar los juzgados federales porteños (de los 12 actuales de Comodoro Py a 46) y otro para crear un “Consejo consultivo” con juristas y académicos que estudien cambios en la integración y el funcionamiento de la Corte Suprema.
La primera iniciativa conseguiría el visto bueno de la oposición parlamentaria, pero la segunda levantará polvareda porque hay sospechas de que se busque favorecer la situación judicial de Cristina. Sobre todo, si ese Consejo recomendara instrumentar el recurso extraordinario de queja ante la Corte como una herramienta ineludible para el máximo tribunal. Los abogados de la Vice ya lo intentaron y los supremos lo esquivaron.
La oposición también pondrá la mira en la durísima interna oficial en torno a la seguridad. El jefe de los diputados de Juntos por el Cambio, Mario Negri, reclama que la ministra Sabina Frederic informe en la Cámara baja sobre la desaparición de Facundo Astudillo Castro en las inmediaciones de Bahía Blanca. La investigación, que arrastra la sombra del caso Maldonado, está en manos de la Policía Federal luego de que fuera apartada la Bonaerense por denuncias de la madre del joven.
El ministro Sergio Berni participa de todas las polémicas –se enfrenta a Frederic, se posiciona a favor del jubilado que mató a un ladrón y cuestiona a los jueces que liberan criminales- pero respecto del caso de Facundo, hace silencio. Lejos de apaciguarse, la pelea entre Berni y Frederic seguirá dando que hablar: en el Ministerio de Seguridad nacional hacen notar que las cuatro fuerzas federales juntas reúnen 90.000 efectivos, al igual que la Policía bonaerense. Berni, a su vez, dice que perdió tres mil agentes contagiados por el virus COVID-19. Los huecos en la coordinación de la seguridad están a la vista y el enfrentamiento de los funcionarios nacionales y bonaerenses no resuelve el grave problema de los ciudadanos.

La interna opositora
Cristina, Máximo y Kicillof sostuvieron a Berni cuando arreciaban las versiones de que presentaría la renuncia. Se reunieron en la oficina de la Vice mientras entraba y salía de la última sesión del Senado. Allí, la relación entre Cristina y la oposición pende siempre de un hilo. Martín Lousteau, uno de los pocos senadores que participa presencialmente de las sesiones, se posicionó como una contrafigura de la Vice. “No me tutee”, exigió en medio de las estocadas verbales entre ambos.
Lousteau es uno de los referentes opositores con aspiraciones políticas. Juega en el grupo de los moderados de JxC que integran Larreta, María Eugenia Vidal, Jorge Macri, Emilio Monzó y Gustavo Posse entre otros. Pero el otro sector no piensa quedarse atrás y filtró con rumores varios las posibles candidaturas de Mauricio Macri (CABA) y Elisa Carrió (PBA) de cara a las elecciones legislativas de 2021. La interna en la principal coalición opositora también se proyecta caliente.
Todos estos movimientos políticos tienen su correlato en el Congreso. En la Cámara de Diputados se postergó una semana el tratamiento de la moratoria impositiva, que sería aprobada el próximo miércoles. El jueves, en tanto, será el turno del informe del jefe de Gabinete Cafiero. Ese mismo día, pero en la quinta de Olivos, se empezará a definir cómo seguirá la cuarentena en el AMBA. La decisión política, más aperturista en esta fase, volvería a pesar sobre los consejos sanitarios.
En el ministerio de Salud están preocupados por el regreso de la circulación comunitaria en el Gran Mendoza, el Gran Rosario y Bariloche, donde se registraron rebrotes de coronavirus. Mientras se aguardan con esperanza los avances en las pruebas de las vacunas, que se harán también en varias instituciones sanitarias argentinas, las falencias en la infraestructura complican el distanciamiento social. En González Catán, por caso, hay solo cinco cajeros automáticos para 200.000 habitantes.
En el Conurbano se agrega otro problema de larga data, pero que ahora vuelve a escena: los recurrentes cortes en el servicio de energía eléctrica. Los intendentes oficialistas del sur del Gran Buenos Aires pusieron la mira sobre la compañía Edesur, de capitales italianos, tanto por la desinversión como por sus contactos con el macrismo.

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