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COACHING

Pensar es gratis

En tiempos de pandemia nos damos cuenta del valor de nuestra salud y de la vida. Pero ¿sabemos la importancia de cuidar nuestra salud mental? Es el primer eslabón para evitar que nos enfermemos y se debilite nuestro sistema inmunológico y nuestra salud.
¿Y por qué es importante? Los pensamientos cambian la química del cerebro y con nuestros pensamientos modificamos los neurotransmisores. Si vivimos en estado de preocupación o estrés constante, aumentará nuestra ansiedad y miedos, sintiéndonos nerviosos, inquietos, cansados, con sensación de pánico aumentando nuestra angustia y bloqueándonos para encontrar más tranquilidad en nosotros y más soluciones.
Un recurso al alcance de todos para empezar a controlar nuestra mente en positivo son las afirmaciones, que activan estados mentales expansivos y calman la reactividad de regiones límbicas encargadas de iniciar una respuesta de huída o lucha en nuestro sistema nervioso. Además, y en forma repetitiva, se generan nuevas redes neuronales, plantando pensamiento semilla en nuestro cerebro para hacer uso de nuestro poder mental y generar estados emocionales positivos y de abundancia.
Repetirlas varias veces al día durante semanas es el secreto para entender el poder de nuestra mente y aprender a dominar los pensamientos limitantes, es decir, generamos nuevas sinapsis neuronales que ocurren cuando aprendemos algo o desarrollamos una habilidad y que a su vez vamos modelando viejas conexiones cerebrales.
A su vez, repetir en voz alta estos pensamientos positivos hará que no solo nuestro cerebro crea lo que decimos generando realidad, sino que también liberaremos neurotransmisores de bienestar sintiéndonos con más tranquilidad.
La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para aprender. Es poder pensar de una manera diferente a la que estamos acostumbrados, para activar nuevos circuitos y construir nuevos caminos. Cambiando nuestra mente, cambiamos nuestros pensamientos y por consecuencia conductas y emociones.
Solo necesitamos constancia y repetición para fijar el aprendizaje para que esas conexiones neuronales no se disipen. Por eso, para formar un hábito tenemos que hacerlo durante 25 días como mínimo. Nuestro cerebro está preparado para lograrlo, por eso, si elegís sufrir es por vos y si elegís ser feliz también.

(*) Coach educativo, neurosicoeducadora, coach emocional
Instagram: @danielatrech

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