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ENFOQUE

La jornada en la que el mundo dejó de considerar a la Argentina como ejemplo

En todo el territorio nacional se produjeron inconvenientes similares, con largas filas por delante de entidades bancarias sin que se cumplieran las medidas de distanciamiento social preventivo.

La caótica situación registrada ayer en todo el país con miles de jubilados y beneficiarios de planes sociales aglomerados frente a entidades bancarias en busca de cobrar sus haberes o subsidios representó el primer y grosero traspié del Gobierno en su plan de lucha contra la pandemia de coronavirus.
"El mundo nos pone de modelo porque tomamos las precauciones de cuarentena antes que nadie", había comentado días atrás el presidente Alberto Fernández, en referencia a las medidas de prevención que adoptó la Argentina a fin de evitar una rápida propagación del virus Covid-19.
Pues bien, este viernes se convirtió en el día en el que el mundo dejó de considerar al país como un ejemplo, a la luz del peligro inconmensurable al que quedaron expuestos en especial los jubilados en la vía pública o esperando ser atendidos dentro de bancos abarrotados de personas, a partir de su condición de "grupo de riesgo" frente a la enfermedad.
En todo el territorio nacional se produjeron inconvenientes similares, con largas filas por delante de entidades bancarias sin que se cumplieran las medidas de distanciamiento social preventivo y una numerosa cantidad de gente que decía en diálogo con la prensa que desde la madrugada estaba aguardando el comienzo del horario de atención al público.

Se registraron casos de jubilados que tuvieron que ser asistidos por personal de Salud a causa de desmayos o porque se descompensaron luego de haber permanecido durante horas de pie en lo que fue una fría noche y destemplada mañana.

En ese contexto, se registraron casos de jubilados que tuvieron que ser asistidos por personal de Salud a causa de desmayos o porque se descompensaron luego de haber permanecido durante horas de pie en lo que fue una fría noche y destemplada mañana otoñal en amplias regiones del país, incluyendo la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.
Así las cosas, los mismos "abuelos" que se habían aislado desde el comienzo de la emergencia sanitaria en la Argentina a causa de la pandemia de coronavirus, hace unas tres semanas, hoy se arriesgaron de manera absurda -por responsabilidad ajena- a echar por la borda todo ese trabajo de prevención y terminar contagiados de coronavirus.
Por este motivo, el defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, solicitó a Fernández que exija la renuncia del secretario de Seguridad Social, Luis Bulit Goñi, y del director de la Anses, Alejandro Vanoli, después de las caóticas escenas vistas en la reapertura de los bancos este viernes.
Las entidades volvieron a abrir sus puertas exclusivamente para pagar jubilaciones, pensiones o planes sociales de personas con DNI terminados en 0, 1, 2 y 3, que "no posean tarjeta de débito", y en medio del descontrol de hoy, se anunció que también atenderán al público durante el fin de semana.
Tras el primer y grueso error del gobierno de Fernández en su plan de acción contra la pandemia de coronavirus, las críticas al oficialismo llovieron en redes sociales y los temas #Jubilados, #ConLosAbuelosNo, #Bancos y #Anses, entre otros, se convirtieron en tendencia en Twitter en el país.
De cualquier modo, las consecuencias de esta insólita aglomeración de gente en momentos en los que ya existe transmisión comunitaria del virus Covid-19 en la Argentina empezarán a conocerse en los próximos días, después de que tantas personas altamente vulnerables hayan quedado expuestas a semejantes niveles de riesgo para su salud.

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