La ministra de Seguridad, Sabrina Frederic, analizó con la dirigencia oficialista la creación del Consejo de Seguridad, que se integraría con sectores de la oposición.
La ministra de Seguridad, Sabrina Frederic, analizó con la dirigencia oficialista la creación del Consejo de Seguridad, que se integraría con sectores de la oposición.
LA COLUMNA DE LA SEMANA

Las prioridades son la seguridad, la deuda y los puentes con la oposición

Por primera vez desde que Alberto Fernández llegó al Poder Ejecutivo en diciembre pasado, esta semana se reunirá en Tucumán el Consejo de Seguridad Interior, al que el oficialismo invitó a referentes parlamentarios de la oposición para empezar a discutir políticas del área.
El objetivo de máxima del Gobierno es encontrar espacios de diálogo con la oposición para que participe en la elaboración de políticas a largo plazo y que la seguridad no sea una cuestión abordada con una mirada coyuntural.
El primer paso en ese sentido se dará en el Consejo de Seguridad Interior que encabezará el jueves y viernes próximo la ministra Sabina Frederic en Tucumán.
La funcionaria nacional y el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, compartieron un almuerzo de trabajo el viernes y de allí surgió una invitación oficial a los jefes del bloque de la oposición para sumarse a la convocatoria.
El encuentro, que contará con la participación de ministros provinciales del área y algunos gobernadores, buscará entablar un canal de discusión con los distintos distritos, identificar cuáles son las necesidades de cada uno y las mejores formas de abordar caso por caso. Además, Frederic tendrá bilaterales con sus pares provinciales y se firmarán convenios.
Si bien estarán presentes representantes de los gobiernos del signo opositor, la invitación a los legisladores de Juntos por el Cambio, Consenso Federal y otros bloques opositores expresa la intención del gobierno de recepcionar los reclamos en materia de seguridad del 40% que en octubre pasado votó por la continuidad del expresidente Mauricio Macri.
La cartera de Seguridad que comanda Frederic fue una de las que más se diferenció de las políticas de la gestión anterior. Las medidas más resonantes de la exministra Patricia Bullrich (Taser, Chocobar) fueron revocadas por la nueva administración en los primeros días de mandato, lo que abrió una grieta en materia de seguridad, algo que el oficialismo ahora parece querer achicar.
El convite a Tucumán, al que fueron participados Cristian Ritondo, Mario Negri y Eduardo "Bali" Bucca, entre otros, será el punto de partida hacia la segunda parte del plan oficial: la creación de un Consejo de Seguridad por ley, que funcionará en la órbita del Congreso, con integración de todos los sectores.
Ese proyecto está en la cabeza del Frente de Todos desde su desembarco en la Casa Rosada y, de hecho, constantemente estuvo en las especulaciones de posibles temas a tratar durante las sesiones extraordinarias, aunque luego se decidió retrasar.
La creación del Consejo fue el eje central de la reunión entre Frederic y Massa en el Salón de Honor de la Cámara baja, donde también estuvieron el jefe de la bancada del Frente de Todos, Máximo Kirchner, las diputadas nacionales Cecilia Moreau y Cristina Álvarez Rodríguez, la titular de la Unidad Gabinete de Asesores del Ministerio de Seguridad, Cecilia Rodríguez, y el secretario de Articulación Federal, Gabriel Fucks.
También se discutieron los resultados del "Operativo Centinela" que lleva adelante la Gendarmería Nacional en distintos puntos del país con tareas de prevención de delitos, algo que también se analizará en Tucumán.

La deuda y una nueva modalidad legislativa
No solo hay señales para tender puentes en materia de seguridad, ya que a través del Congreso el Gobierno pondrá en marcha una nueva modalidad de diálogo con la oposición, a fin de brindar detalles sobre la deuda pública.
De este particular sistema de intercambio será protagonista el ministro de Economía, Martín Guzmán, quien ya está confirmado para el próximo miércoles a las 17 en una sesión especial informativa en la Cámara de Diputados.
La visita del funcionario tendrá un perfil similar a las que realiza el jefe de Gabinete, que por mandato constitucional está obligado asistir una vez por mes al Congreso -algo que no se cumple-, alternando entre las dos Cámaras para dar un informe de gestión y responder preguntas de los legisladores.
Ese modelo de exposición nunca fue utilizado anteriormente por un ministro, ya que en las oportunidades en las que un funcionario asiste al Parlamento a explicar proyectos lo hace en el marco de las reuniones de comisión.
Además, las visitas tienen lugar en la previa de la discusión legislativa, a diferencia de la planeada por Guzmán, que desembarcará en el recinto después de que este miércoles el Senado aprobara por unanimidad la ley de sostenibilidad de la deuda pública.
La oposición había reclamado su asistencia antes de la aprobación del proyecto, pero sus constantes viajes al exterior por la renegociación de la deuda derivaron en que la propuesta fuera explicada por funcionarios de su cartera.
En esta oportunidad, el ministro de Economía hablará de "la situación actual del país con respecto a la deuda pública y las acciones realizadas por el Gobierno argentino al respecto", además del "programa, sostenibilidad, cronograma y futuro" de ese pasivo.
La exposición de Guzmán y la posibilidad de hablar cara a cara fue bien recibida por la oposición, que por estas horas se encuentra en plena etapa de acomodamiento luego de dejar de ser oficialismo.
A dos meses de llegar al poder, la renegociación de la deuda externa es el mayor punto de atención del Gobierno, que se encuentra limitado en el desarrollo de algunas políticas hasta tanto no sepa si podrá salir con éxito de las tratativas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los bonistas.
En ese camino, esperan que la visita de Guzmán sume y ayude a proyectar un frente unido con la oposición hacia el mundo, en medio de los esfuerzos que también realiza a nivel internacional para cerrar esa negociación.

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