REACOMODAMIENTOS TRAS LA DERROTA ELECTORA

El PRO admite que deberán habilitar internas en 2021

La idea va ganando fuerza entre los principales dirigentes para evitar más fugas. Las disputas que se vienen de cara al próximo turno electoral.

Una de las líneas de análisis que se trazaron en el macrismo luego de la derrota electoral de octubre tiene que ver con el diseño de competencia que se dispuso para las Primarias.
Se juzgó que la férrea decisión de no habilitar internas en una abrumadora mayoría de distritos terminó conspirando contra las chances de Juntos por el Cambio en la Provincia. No es el único ni el más importante de los motivos que se esgrimen en el todavía oficialismo para explicar la derrota. La economía fue determinante para la inminente salida del poder de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal. Pero la escasa apertura para que sumaran sectores del peronismo, del propio radicalismo o hasta grupos macristas, creen que contribuyó al derrape.
“Faltó movilización”, coinciden no pocos dirigentes. Esa que sí se concretó en las marchas del “Sí, se puede”, que generó una remontada impensada del oficialismo. En estos tiempos de internas y tensiones post derrota, en el PRO imaginan un escenario distinto para dentro de dos años.
El liderazgo de María Eugenia Vidal en la Provincia entró en discusión. Hay sectores que no estarían dispuestos a aceptar sin chistar que la gobernadora saliente imponga criterios y voluntades como ocurrió en el último armado de listas.
Una dosis de la nueva realidad se exhibió en fotos y reuniones. Juntos por el Cambio decidió armar mesas que serán encargadas de llevar adelante las negociaciones con el peronismo en la Provincia. También buscan contener y evitar fisuras. La última semana Vidal se mostró con varios intendentes, entre ellos, Jorge Macri. El alcalde de Vicente López fue el primero en salir a plantear que los tiempos que vienen requieren una conducción horizontal en el PRO. Parte de la instantánea empieza a reflejar un liderazgo un tanto más compartido.
Comienza a dibujarse además un escenario de cara al futuro. La idea de contener requiere apertura y participación. También, la incorporación de sectores ajenos que mantienen cercanía. ¿Qué hará Juntos por el Cambio con aquellos intendentes que ganaron en sus distritos bajo ese paraguas pero que no tributan ni al PRO ni a la UCR?
Uno de esos casos es el de Cecilio Salazar, el alcalde de San Pedro, ligado a la Uatre, el gremio de los peones rurales que supo liderar el fallecido Gerónimo “Momo” Venegas. El otro caso es el de Arturo Rojas, que desplazó el Frente de Todos en Necochea. Llegó auspiciado, entre otros, por distintos sectores ligados al poderoso Puerto Quequén.

Abrir el juego
La que empieza a ganar terreno es la idea de abrir el juego. “Hay que sumar, no cerrarse”, dicen en Juntos por el Cambio. Especulan con que habrá que contener a grupos del peronismo que se sumaron de la mano de Miguel Pichetto y creen que podrían surgir chances de engrosar esa cosecha en función de la relación que termine articulando Axel Kicillof con el PJ bonaerense.
Esa apertura se está pensando también para el tramo electoral. Faltan poco menos de dos años para la nueva cita con las urnas, pero empieza a asomar la idea de que hay que abrir la competencia, incluso, para los cargos más importantes que se pongan en juego en la Provincia.
De hecho, ya hay algunos actores operando armados de su propia estructura. En la última semana, Jorge Macri mostró los dientes y juntó a varios dirigentes del Conurbano que compitieron sin éxito en sus distritos, entre ellos, Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) y Gabriel Mércuri (Lomas de Zamora).
El alcalde de Vicente López comenzó un trabajo territorial con la mira puesta en la Gobernación, una vieja obsesión del primo del Presidente. Habría que prestarle atención también a los movimientos de Emilio Monzó, tentado para sumarse al equipo de Alberto Fernández.
El todavía titular de la Cámara de Diputados de la Nación preferiría conformar un espacio crítico dentro de Juntos por el Cambio, antagonista a la idea del liderazgo que busca protagonizar Mauricio Macri.
Hay quienes dicen que un influyente dirigente del PRO habló en los últimos días con Monzó para convencerlo de que no abandone el espacio. Hay quienes incluso arriesgan que se le habría ofrecido algo más: la posibilidad de ir a las Paso, si lo desea, para disputar una eventual candidatura en 2021.
Ese esquema descorre el velo sobre el plan de Juntos por el Cambio de cara al próximo test electoral: si no hay acuerdo interno, habilitar las Paso como manera de dirimir diferencias.
Del tema se empezó a hablar en buena parte de las reuniones de catarsis que el macrismo realizó tras la derrota.
Al menos en la Provincia, la salida del poder empezó a tener efectos casi inmediatos. Una mesa de conducción donde está obviamente Vidal, pero compartiendo con intendentes, fue la primera derivación. Habilitar internas, es otra de las alternativas que suena fuerte.

COMENTARIOS