Un nuevo escenario a la espera de más definiciones del próximo gobierno
TENDENCIAS ECONÓMICAS

Un nuevo escenario a la espera de más definiciones del próximo gobierno

Un nuevo escenario y otro capítulo de la crisis económica se abrieron la semana última luego del triunfo electoral de Alberto Fernández. Como era de esperar, las definiciones del flamante presidente electo o de su equipo económico fueron limitadas, sin decidir políticas o nombres de su inminente gobierno. Habló de Bugs Bunny y el Coyote y circularon informaciones no confirmadas y numerosas especulaciones sobre qué programa impulsaría, nada sustancial como para imaginar los lineamientos futuros. Igual se dan por confirmados la creación de un Consejo Económico y Social que darían soporte institucional al acuerdo de precios y tarifas por al menos seis meses y también que el número para anclar expectativas de inflación, ajustar salarios, precios y tarifas sería de 35 por ciento.
Otro punto central sería la sanción de un paquete de leyes que daría suficiente libertad al Presidente luego del 10 de diciembre y que se comenzó a conversar en el Congreso, pero también desconocido en sus textos y alcances.
Del lado del actual presidente Mauricio Macri, hubo un compromiso de abrir una transición ordenada, que comenzaría esta semana, con el inicio de reuniones a nivel técnico para que el gobierno de Alberto Fernández cuente con toda la información antes de asumir en diciembre.
Aunque lo más significativo, más allá de los gestos de convivencia política, tiene que ver con dos medidas de Hacienda y el Banco Central: el cierre casi total del control de cambios y la autorización al Tesoro para financiarse con emisión monetaria, algo que estaba explícitamente prohibido por el acuerdo stand by de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional. Con el primero de los anuncios, la meta es mantener las reservas internacionales y con el segundo dejar todo listo para que la gestión de Alberto Fernández pueda emitir hasta 400.000 millones de pesos con adelantos transitorios a fin de este año para hacer frente a los compromisos como sueldos, salarios, jubilaciones y otras más.
El control de cambios seguramente continuará por largo tiempo y sujeto a las negociaciones que se realicen con los acreedores del país y el FMI. Y si bien en estas semanas el control permitió contener la sangría de reservas, los efectos a mediano plazo son inflacionarios y con fuertes distorsiones. El dólar real, accesible para todo el mundo a excepción del comercio exterior, es el bursátil que cotiza a 76,5 pesos y para transferir al exterior de 80 pesos. Con la autorización a emitir a fin de año, algunas consultoras (el Instituto Argentino de Análisis Fiscal) creen que no se haría por el total ya que el faltante real sería de 200.000 millones de pesos. Pero también habría un impacto en los precios que podría estar alrededor del 5 por ciento. Para octubre se proyecta una suba de la inflación en 4 por ciento, por debajo del 5,9 por ciento de septiembre, pero para noviembre se espera otro repunte por los ajustes anticipados al congelamiento que regiría con la nueva administración.
Precisamente, el acuerdo de precios y salarios mencionado por el presidente electo Alberto Fernández parte de un escenario muy complejo. Uno tiene que ver con la fecha a partir se defina, y si los precios se retrotraerán o mantendrán los valores anteriores. Otro con las tarifas de los servicios públicos y el transporte, la continuidad de los “precios cuidados” y si seguirá o no la rebaja del IVA en los alimentos.
En las tarifas de gas y luz hay retrasos e incumplimientos con la gestión de Macri. En agosto, el Gobierno suspendió el aumento por las elecciones con un acuerdo de trasladarlo en enero próximo. Según el marco regulatorio, en febrero podrían pedir otro ajuste. Y en diciembre se debe convocar a una audiencia pública por la tarifa del gas. Con el gobierno de CFK se subsidiaba el 90 por ciento de la tarifa. Hoy, alrededor del 30 por ciento. ¿Volverán los subsidios si la intención es congelar tarifas? ¿Y qué sucederá con los contratos? ¿Otro incumplimiento y nuevos juicios?
El mercado de combustibles también es incierto con grandes interrogantes. ¿Qué pasará con Vaca Muerta y los contratos vigentes? Si hubiera algún recorte de los precios o control de divisas, o de exportación, lo más probable es que se desplome la inversión. Algo de esto está ocurriendo en los últimos meses. Con los precios de la nafta, también hubo un congelamiento en agosto y luego se autorizó ajustes del 5 por ciento y habría un próximo a mitad de este mes.
Y por último, está el transporte urbano en donde también habría un retraso. En CABA los valores promedios están en 20 pesos, mientras que los empresarios estiman que la tarifa debiera estar 50 por ciento arriba. Y aún resta considerar la negociación con los acreedores y el Fondo Monetario Internacional. Esta semana hubo un llamado telefónico de Donald Trump a Alberto Fernández para felicitarlo por el triunfo electoral.
La conversación es un paso adelante, dado lo comunicado por Trump de que dio instrucciones “al Fondo Monetario para trabajar con usted”. Aunque la otra cara de la moneda es el mensaje que dejó dos días antes el titular del Tesoro americano, Steven Mnuchin, cuando señaló en un comunicado que espera la Argentina cumpla con los compromisos asumidos con el organismo internacional.

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