Chivo Expiatorio
MARKETING APLICADO

Chivo Expiatorio

El marketing como único culpable.

Las elecciones terminaron y estamos en una especie de híbrido comunicacional. Ahora los opositores son oficialistas y los oficialistas opositores. El nuevo presidente todavía no lo es y el actual tampoco se siente como tal. Ya son varios días de silencio desde la Rosada y Alberto aún habla como candidato. En medio, el marketing como chivo expiatorio y culpable de las falacias que se dijeron en campaña, una estrategia discursiva del “yo no fui, fueron ellos”.
Como la novia de la adolescencia que todos queremos esconder o esas fotos que deseamos desaparezcan del universo digital. Una parte del marketing, la superficial, es muy utilizada por algunos políticos quienes luego se lo quieren sacar de encima. Usan y abusan de algunas formas para después señalarse con el dedo (acusador). Según esta postura, que denota oportunismo o ignorancia, siempre “el otro” a un mentiroso o marketinero, que vendría a ser lo mismo.
El común denominador son las palabras peyorativas sobre la profesión, una estrategia efectiva ya que la construcción popular del significado ronda la falsedad, exageración o exacerbación. Finalmente, quien logre posicionar a su opositor como “marketinero” lo estará denostando adjudicándole una serie de características negativas. Del otro lado habitaría la “verdad” o la “realidad”, es decir la ausencia total de relato, postura comunicacional o construcción de sentido político.
Personalmente pienso que quien tilda de marketinero a otro solo está haciendo marketing. Es decir, si usamos esta lógica de desprecio por la actividad podemos pensar que solo se trata de un acto de autopromoción en desmedro del oponente. Ahora bien, si nos ponemos finos en la concepción, nada de esto es tal como ellos lo plantean. Puntualmente quien miente, exagera o exacerba es tan solo eso, mal tipo, un mentiroso o fabulador pero no un marketinero.
Considero que sería muy interesante abandonar estas posturas y aplicar conceptos de la disciplina a la política, acaso de esta forma potenciarían el conocimiento de su mercado (la gente) para desarrollar un conjunto de productos (soluciones) que resuelvan un problema o necesidad concreta. Vamos muchach@s, sean marketiner@s y liberen al chivo.

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