María Eugenia Vidal espera que una buena temporada de verano mejore el humor social, para afrontar una campaña electoral que promete ser muy dura.
María Eugenia Vidal espera que una buena temporada de verano mejore el humor social, para afrontar una campaña electoral que promete ser muy dura.
LA PROVINCIA

El cierre del año financiero y el inicio de una temporada de verano con aroma electoral

Desde la residencia oficial de Chapadmalal, donde ya se instaló con sus tres hijos para pasar allí unos días de vacaciones en familia, la gobernadora María Eugenia Vidal volvió a repetir ayer lo que en Cambiemos se convirtió en una especie de mantra. Recién después de enero, un mes en el que todas las apuestas están centradas en una buena temporada de verano, empezará a definirse el esquema de candidaturas del oficialismo. Eso, entre otros temas de la estrategia electoral, como el posible adelantamiento de los comicios en provincia de Buenos Aires.
El viaje de Vidal a Mar del Plata el jueves pasado marcó el cierre de un diciembre en el que, contra algunos pronósticos y temores, no aparecieron fantasmas de saqueos ni disturbios las zonas más calientes del Conurbano.
La batería de anuncios de aumentos en las tarifas de luz y gas, más el incremento en el precio del transporte, no generaron un impacto social con correlato en las calles, como algunos especulaban.
En la Gobernación, más específicamente en el despacho del Jefe de Gabinete Federico Salvai, daban por hecho esto con un axioma elaborado en los cuarteles de la Policía Bonaerense: si para el 24 de diciembre a las seis de la tarde no hay conflicto, el año puede darse por terminado en paz.
Sin la ecuación social sobre la mesa, el gobierno de Vidal avanzó esta semana en un acuerdo clave. Con menos ruido del esperado, y apelando al recurso de aprovechar los últimos días hábiles del año para las decisiones más controversiales, la Gobernadora logró cerrar el año financiero con un movimiento fruto de un acuerdo político con la Casa Rosada.

Más deuda
Los fondos de la ANSeS (que tomará con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad tres bonos de la Provincia por 744 millones de dólares) le permitirán a Vidal contar con oxígeno financiero y, sobre todo, sostener buena parte del plan de obras en el Gran Buenos Aires con el que la Gobernadora buscará paliar los grandes problemas de esa región y dar pelea electoral en los distritos donde mejor imagen tiene la ex presidenta Cristina Fernández.
Especialmente después de que la crisis financiera pusiera en dudas la continuidad de ese esquema, en un escenario que se complicó con la transferencia por parte de Nación a la Provincia de los subsidios por transporte y tarifas sociales.
La toma de deuda previsional es también una señal de que la Provincia, en las actuales condiciones, tendrá dificultades para colocar los 77 mil millones de pesos de letras y deuda en los mercados, como en las últimas horas salieron a advertir desde todos los sectores de la oposición.
¿El acuerdo por los 28.400 millones de pesos de ANSeS significa que Vidal y la Provincia dejarán de insistir con la actualización del Fondo del Conurbano? Cerca del ministro de Economía Hernán Lacunza aseguran que no. Y explican que la toma de deuda con ANSeS no tiene correlato con la otra negociación, que se empantanó en medio de la crisis. Pero no son pocos los que creen que el tema de los fondos provinciales quedará congelado en 2019.
Sin incendios sociales que apagar, y con ese alivio financiero, la semana política para el gobierno provincial tuvo sin embargo un incidente en la conflictiva excursión de Vidal por Mar del Plata para encabezar los actos que inauguran formalmente la temporada de verano.
Molesto y sin ganas de ocultar su fastidio ante nadie, el intendente Arroyo se fue entre insultos del acto de inauguración de una playa pública que inauguraba Vidal junto a Guillermo Montenegro, el candidato de la Gobernadora para representar a Cambiemos en la elección local.
El episodio quizás arroje una pista sobre las dificultades políticas por venir, todavía sin certezas sobre cuestiones centrales como la fecha de las elecciones, el tema de las candidaturas asoma como otro capítulo con turbulencias.
¿Quién será el nombre que acompañe a Vidal en los principales tramos de la boleta, como primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires?
Cerca de la Gobernación dicen que Vidal vería con buenos ojos que el que ocupe ese lugar sea Emilio Monzó. El nivel de conocimiento como figura política del presidente de la Cámara de Diputados tuvo en 2018 un importante crecimiento, al calor de su participación en las jornadas de debate del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo.
Todavía queda esperar lo que en el laboratorio de Marcos Peña se defina sobre el conograma electoral. Lo decía, resignado, un legislador radical días atrás, a propósito de la conformación de una comisión bicameral para estudiar el desdoblamiento de las elecciones: “No sé ni para qué nos juntamos, si lo van a definir Peña y Durán Barba”.

El frente interno
El cierre del año encontró por su parte a Cristina Fernández de nuevo jugando fuerte en el tablero político provincial. Con oficio para el manejo de los tiempos de la política, la ex presidenta aceleró estas últimas semanas su estrategia para la provincia de Buenos Aires, fuente de su principal capital electoral.
En su oficina del Instituto Patria, aceitó contactos con intendentes de la Provincia a quienes va dando señales sobre cómo se moverá en los próximos meses.
Cristina tiene decidido que Axel Kicillof juegue en la Provincia como candidato a Gobernador, en un esquema en el que Máximo Kirchner ocuparía el primer lugar en la lista de candidatos a diputados nacionales.
La “fórmula K pura” fue agitada en los últimos días en medio de advertencias y reclamos en los distintos sectores del peronismo bonaerense. Como se sabe, los intendentes del Conurbano rechazan la candidatura del ex ministro de Economía y descreen de los sondeos que indican que tiene un buen nivel de conocimiento como para jugar en la provincia de Buenos Aires.
Entre los alcaldes hay varios con aspiraciones. Destaca, claro, la matancera Verónica Magario, pero también hay otros lanzados aunque con escasas chances, como Francisco “Paco” Durañona, de San Antonio de Areco, que incluso preparó spots publicitarios, que se suma al anuncio del ex ministro de Seguridad Sergio Berni, que colgó pasacalles.
Cada vez más diluida la posibilidad de que el lomense Martín Insaurralde compita, la postulación de Magario aparece como una cuestión a resolver en el frente interno de Unidad Ciudadana de cara a las elecciones de 2019.
¿Habrá otros actores de peso en el escenario electoral bonaerense? Para saberlo habrá que esperar definiciones por el lado del frente del peronismo federal. Aunque el espacio también tiene varios anotados, como el diputado del Frente Renovador Jorge D’Onofrio, quien pintó paredones y puso carteles sobre las rutas a la Costa, en los últimos días hubo especulaciones sobre una jugada que significaría un fuerte golpe al tablero: que el propio Sergio Massa sea quien compita por la Gobernación.

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