Adrián, ella y Roberto (Papa Noel)
Adrián, ella y Roberto (Papa Noel)
PAPA NOEL, ELLA Y YO

¡Viniste hijo!

Visita al Asilo de Ancianos. Todo parecido a la realidad.... es cierto, porque ¡creo en Papá Noel!!!
Llegamos con él, a la habitación donde se encontraba una abuelita recostada en la cama. El paso del tiempo había dejado marcas imborrables en su rostro.
Se encontraba dormida y nosotros entramos con toda la alegría que caracteriza a Papá Noel. Abrió sus ojos y nos regala una hermosa sonrisa.
Le preguntamos su nombre (que no viene al caso) y ella nos pregunta quienes somos. Nos miramos y automáticamente el sonido de ¡o Jo Jooo!!! Invade la habitación. Nos regala una segunda sonrisa y luego balbuceando dice: "¡Viniste hijooo!!! ". De pronto una luz brillosa iluminó sus ojos y un lento brote de lágrimas invadió su erosionado rostro.
Nos miramos con Papá Noel y un nudo en la garganta nos invadió a punto de no poder respirar. Y es aquí donde se produce ¡el milagro de Navidad!!! Papá Noel se saca su gorro, se quita su barba y dice con una vos suave y armoniosa: "Sí mamá, aquí estoy a tu lado"...
Ella cerró sus ojos y le acarició su cabellera, le tocó el rostro en forma de mimo y él le dio un beso en la frente.
Fue un instante mágico de Navidad. Nadie dijo nada más, el silencio acompañó ese momento único e irrepetible.
Nos retiramos de la habitación. En el pasillo me largué en llanto, lo abracé a Papa Noel y le dije: ¡Gracias!!!

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