¿El asistencialismo es el camino?
PUNTOS DE VISTA

¿El asistencialismo es el camino?

Haciendo referencia a la nota en Diario Democracia del día 16/09 del corriente año, donde funcionarios del actual Gobierno local hacen especial alusión a la cantidad de bolsas de mercadería que están entregando, no puedo evitar retrotraerme a las promesas de campaña que afirmaban con total seguridad que la meta era finalizar con el asistencialismo, pero muy por el contrario, estamos frente a una situación que evidentemente expone la gran crisis que atraviesa nuestra comunidad.
Ya que lejos de cumplir con esto, la ayuda alimentaria se ha multiplicado, siendo que hoy se asisten a 1200 familias con bolsas de alimentos y durante la gestión del ex intendente Mario Meoni, el objetivo principal de nuestro trabajo social era movilizar recursos y generar posibilidades para que las personas puedan desarrollarse y acceder a los recursos mediante la igualdad de oportunidades brindadas con programas diseñados a tal efecto (ejemplo: programa Oportunidades para Jóvenes) y de esta manera, la asistencia alimentaria estaba destinada a situaciones extremas.

¿Este asistencialismo está dirigido a palear la crisis o a solapar una realidad de conflictividad social latente que perjudicaría la imagen del gobierno.

Testimonio de esto es que la entrega mensual no excedía las 250 bolsas mensuales. O sea que nos encontramos frente a dos realidades alarmantes: por un lado el evidente incremento de la pobreza que hace necesaria la ayuda y por otro la ausencia de sensibilidad que hace pensar que una familia económicamente vulnerable, solo necesita comida, sin poder ofrecer y garantizar desde el Estado la satisfacción de todas las necesidades.
El empobrecimiento lo vemos a diario traducido en la gran cantidad de trabajadores que son despedidos, ya que fábricas y comercios se han visto obligados a cerrar sus puertas determinando que estas personas no pueden abonar tarifas y servicios que han sido incrementadas inescrupulosamente, como tampoco acceder a servicios de educación y salud adecuados.
Entonces, estamos frente a una nueva realidad que hace que la necesidad de asistencia ya no sea privativa de un sector, si no de un alto porcentaje de ciudadanos, quienes se ven obligados a concurrir en busca de asistencia y concurrir a comedores y merenderos barriales que funcionan por la caridad y verdadero amor al prójimo de personas con sentida dedicación.
Todo este malestar social es motivo para que las autoridades estén desarrollando estrategias de prevención ante posibles desmanes: “esta situación se está monitoreando desde hace ya algún tiempo", palabras del secretario de Seguridad.
Estas afirmaciones me hacen preguntar si este asistencialismo está dirigido a palear esta crisis o a solapar una realidad de conflictividad social latente que perjudicaría la imagen del gobierno que prometió Pobreza Cero.
Creo que no estamos tampoco frente a un gobierno que genere políticas públicas orientadas a las personas como objeto de derechos y que tengan como finalidad el bien común.<

(*) Licenciada en Servicio Social.

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