Mauricio Macri sabe que buena parte de su futuro político se sustenta en poder alcanzar el ajuste fiscal comprometido en el acuerdo con el FMI.
Mauricio Macri sabe que buena parte de su futuro político se sustenta en poder alcanzar el ajuste fiscal comprometido en el acuerdo con el FMI.
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Malas señales para el Gobierno en la negociación por el Presupuesto 2019

El PJ Federal y el kirchnerismo se unen en el rechazo a la eliminación del Fondo Sojero, mientras el massismo tiene una mirada crítica del proyecto que prepara Cambiemos.

La causa de los cuadernos se lleva prácticamente toda la atención pública. La espectacularidad que genera la investigación del juez Claudio Bonadío va en continuado: todos los días hay una noticia resonante que supera a la otra. Y por si eso no bastara, los allanamientos a los domicilios de Cristina Kirchner, aunque anunciados, agregaron una cuota de dramatismo en torno a la ex presidenta, cuyo futuro político y personal ya no depende de sí misma.
Pero detrás de escena, entre bambalinas, se desarrollan acciones que también serán importantes para los argentinos. Una de ellas tiene que ver con las negociaciones por el Presupuesto de 2019, que el Gobierno debe enviar en 20 días –como plazo máximo- al Congreso de la Nación. En ese plan, el esfuerzo del presidente Mauricio Macri y de sus principales funcionarios está puesto en concretar el ajuste fiscal comprometido en el acuerdo con el Fondo Monetario.
Según calculó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el recorte deberá alcanzar los 300.000 millones de pesos. Dos tercios serían asumidos por la Nación y el tercio restante, por las Provincias. Los ministros de Economía de las gobernaciones ya mantuvieron contactos con el propio Dujovne y especialmente con el equipo del ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Tras esos encuentros, se afirmó que hay un 75% de acuerdo sobre la forma de hacer el ajuste.

Intensas negociaciones
La Casa Rosada hizo en los últimos días algunos gestos concretos para avanzar en esos acuerdos. Por caso, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, firmó con el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, un convenio que implicará una reducción de 1.000 millones de pesos de la deuda que la provincia norteña tiene con el Estado nacional. Mientras que Frigerio atendió personalmente asuntos de gestión con otro gobernador peronista, el entrerriano Gustavo Bordet.
El coqueteo político de la administración de Cambiemos con algunos gobernadores justicialistas no alcanza, sin embargo, para dar por hecho que el Presupuesto será aprobado. Otros mandatarios, como el tucumano Juan Manzur y el pampeano Carlos Verna, encabezan el grupo más duro del PJ a la hora de negociar el ajuste.
Seguramente por eso el presidente Macri enrostró a Manzur que la plata que falta ahora para obras es la que se dilapidó años atrás por la corrupción.
Aunque más allá de los contactos con los gobernadores, claves para que los acuerdos pasen el Senado, el Gobierno no debería descuidar a la Cámara de Diputados. Allí se registraron gestos de acercamiento entre “los peronismos” de distinto pelaje que llamaron la atención de propios y extraños. Uno de ellos tuvo lugar entre el PJ federal y el kirchnerismo, en una reunión que congregó a intendentes enojados con la eliminación del Fondo Sojero que decretó Dujovne.

Palos para la economía
En esa reunión se percibió una mirada negativa común respecto de la gestión económica del Gobierno. A esa lógica se podría sumar también el massismo, dado que los economistas del Frente Renovador son críticos del rumbo que lleva Macri. Y le advirtieron a Sergio Massa que el Presupuesto que prepara Dujovne profundizaría la crisis. Lo hicieron luego de que el INDEC informara que el nivel de actividad cayó 6,7%, un desplome tan grave como el de 2009.
Massa sigue en silencio, pero en privado avala el análisis de economistas como Aldo Pignanelli y Marco Lavagna. Hay un dato que inquieta a todos los bloques opositores: al mismo tiempo que se desbarrancan 9 de los 15 sectores productivos, la actividad financiera creció un 4,6% en junio.
La inestabilidad cambiaria -que en los últimos cuatro meses consumió más de 16.000 millones de dólares de las reservas del Banco Central- y la inflación completan un cuadro preocupante.
El Gobierno no comparte este diagnóstico, pero advierte una “sobreactuación” de los mercados, con base en Wall Street, respecto de las fragilidades de la Argentina. Macri ya envió a varios de sus funcionarios a Nueva York a tratar de tranquilizar a los operadores y como al parecer eso no alcanzó, insistirá con esa estrategia y se presentará en forma personal cuando viaje a los Estados Unidos para participar de la Asamblea General de la ONU, dentro de un mes.
Para ese momento, el debate por el Presupuesto ya habrá comenzado en la Cámara de Diputados. Al presidente del cuerpo, el macrista Emilio Monzó, le aguardan meses de arduo trabajo para que la votación no termine siendo desfavorable para el Poder Ejecutivo. Pero antes, en las próximas semanas, la Cámara baja se abocará a completar la sanción de la Ley de Extinción de Dominio. Los cambios que hizo el Senado llevarían a Cambiemos a insistir con el texto original.
Para lograr ese cometido, en este caso el oficialismo cuenta con el apoyo del massismo, cuyo bloque fue el autor de la iniciativa que establece la recuperación de bienes adquiridos mediante actos de corrupción y blanqueo de fondos provenientes del narcotráfico y la trata de personas.
Si se unieran, como todo hace prever, Cambiemos y el Frente Renovador reunirían el número de votos necesario para utilizar el mecanismo de insistencia y aprobar la normativa.
Será una reacción obligada frente a la entente del PJ federal y el kirchnerismo en el Senado, que se combinaron para hacer una ley más conservadora y dieron una señal política contraria a la que reclama una parte de la sociedad para castigar a funcionarios corruptos, como se comprobó con las marchas del 21A.
Pero en materia económica, el massismo tiene una mirada más cercana a la de los otros “peronismos”. El Congreso volverá a ser escenario de duras batallas legislativas.

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