Popeye
MARKETING APLICADO

Popeye

Memoria emotiva publicitaria.

Muchos creen que la publicidad trata de anuncios informativos y lineales donde se detallan productos o servicios, precio y forma de contacto. Nada de eso, la actividad busca cambios de comportamiento, algo que claramente requiere de visibilidad y presencia en la memoria de la gente pero no mediante la lógica de la repetición constante que muchas veces padecemos.

¿Cómo dejar una
huella en la
memoria emotiva?
Creer que alguien hace algo por insistencia es un poco extraño. No sucedió con las campañas sobre los perjuicios del consumo de tabaco ni con otras similares de concientización en cuestiones de salud ¿cómo podríamos entonces pretender que los chicos tengan preferencia por una planta verde?
La respuesta es poco conocida, trata la historia de un personaje que nos acompañó durante la infancia, el héroe de muchas madres que buscaban que sus hijos consuman verduras y para eso ponían de por medio la fortaleza que ganaba el marinero para enfrentar al villano. Quizá no muchos lo saben pero el comic surge como argumento comercial de los productores de espinacas norteamericanos quienes en los años 30 decidieron crear una historia para potenciar sus ventas. Fue tal el éxito de esta campaña que el aumento de producción que consiguieron llegó a valores nunca vistos, Popeye se convirtió en una solución y por eso en muchos pueblos de Estados Unidos hay carteles y estatuas en fiel reverencia al héroe comercial.
Como cierre, vale decir que en la actualidad somos alcanzados por una infinidad de mensajes publicitarios, por eso inconscientemente acotamos nuestra percepción a unos pocos envíos. En pocas palabras, sólo ponemos nuestra atención en aquellos que nos impactan de manera diferencial.
Si bien el recurso creativo del comic no aplica para todos los casos, es importante destacar que antes de acudir al medio hay que definir una estrategia comercial de diferenciación y contenido. Dejar de pensar que los mensajes imperativos son la clave para generar ventas. Por el contrario, son caros y poco efectivos. El secreto está en construir anuncios que promuevan una emoción que vaya más allá del pensamiento racional, un cross de derecha, como los que le daba Popeye a Brutus, porque todos bien sabemos que la espinaca otorga poderes sobrenaturales y eso está fuera de discusión.

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