MARKETING APLICADO

Extraterrestres

Del estímulo a la abducción forzada.

Vivimos una época donde la efectividad es una ciencia que empuja a muchos al desarrollo de metodologías “non sanctas”. Se trata de tomar atajos para asegurar el resultado o conseguirlo más rápido. El vínculo entre la tecnología y la publicidad está alterando los patrones de trabajo generando un pensamiento artificial que, en primera instancia, logra sus objetivos dejando un resultado nefasto o netamente cortoplacista.
Seducción o abducción, la diferencia fundamental está en el hecho de cómo se plantean los argumentos. En primer término se ubica la seducción que propone el marketing empleando técnicas discursivas para difundir determinadas características de un producto o servicio (incluso las ideas de un candidato político) a un grupo de personas. Para ello, se utilizan técnicas vinculadas con el arte, la redacción, los medios y otras herramientas que revisten el mensaje de un “halo” especial para despertar el interés. Este camino propone una relación real y duradera. Por otro, la abducción entendida como una metodología contemporánea forzosa que utiliza técnicas cuestionables y posiblemente despierte un enamoramiento tan fugaz como el desencanto posterior.
La semana pasada estalló el escándalo, la consultora Cambridge Analytica está acusada de obtener información de millones de usuarios de Facebook sin permiso para favorecer la campaña presidencial de Donald Trump. Datos precisos, intereses y demás elementos de la vida privada (pública) de las personas que se transformaron directamente en plataforma política de quien hoy, en un paso de comedia dramática, es el presidente de Estados Unidos.
Este hecho relevante a nivel mundial revela un cambio, una alteración del orden de las cosas ¿Qué está primero, la formulación y desarrollo de los atributos de un producto/candidato o la configuración de esta base en función de lo que dice la gente? Quizá sea un mix de ambas cosas, es decir lo ideal sería entender las preferencias de la gente y combinarlo con ciertos principios reales de la propuesta, el punto sensible son los extremos, es decir cuando todo se configura en función de la posición de la gente, una masa multiforme y errónea.
La inteligencia artificial nos expone a estos riesgos, si entendemos que un dato es sinónimo de información para generar conclusiones estamos perdidos. De esa forma estaremos creando extraterrestres de crecimiento exponencial, un buen ejemplo es Donald, un ser que no sabemos de qué planeta proviene. Seducción no es lo mismo que abducción, la primera propone una relación duradera, la segunda tan sólo un secuestro circunstancial de nuestras voluntades.

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