ENCUESTA EXCLUSIVA DE DEMOCRACIA

Seis de cada diez juninenses dicen que utilizarían el transporte público

De hecho, ante la pregunta “Piensa utilizar los colectivos cuando estén funcionando en Junín?”, el 60 por ciento de los participantes (74 votos) respondió que “sí”, mientras que, en la vereda opuesta, el 13 por ciento (16 votos) contestó que “no” porque prefiere la moto; y el 27 por ciento (33 votos) dijo que “no” cree que se implementen los micros. En total votaron 123 personas.

La mayoría de los votantes en la encuesta semanal de Democracia –que se publica en el sitio de Internet de Democracia, en Twitter y en Facebook- aseguraron que utilizarían el transporte público, en el marco del proyecto del municipio para implementar a partir del año que viene los colectivos urbanos, dentro de un plan amplio de movilidad urbana y sustentable.
De hecho, ante la pregunta “Piensa utilizar los colectivos cuando estén funcionando en Junín?”, el 60 por ciento de los participantes (74 votos) respondió que “sí”, mientras que, en la vereda opuesta, el 13 por ciento (16 votos) contestó que “no” porque prefiere la moto; y el 27 por ciento (33 votos) dijo que “no” cree que se implementen los micros. En total votaron 123 personas.

Historia
Durante décadas las líneas de colectivos urbanos acompañaron a la ciudad y de un modo u otro acompasaron su expansión hasta hace algunos años, cuando por distintos motivos, dejaron de operar.
Norberto Lafit y Pedro Escándar son solo dos de los referentes del transporte público y de lo que éste significó para la ciudad.
Ambos dialogaron con Democracia, cada uno contando una parte de la historia de aquellos años donde el colectivo fue trazando caminos y achicando distancias en un Junín que crecía a pasos agigantados.

Ciudad de Junín y El Obrero, las primeras
Según las constancias del Archivo Municipal, un dato no menor cuando hablamos del transporte de colectivos es que nuestro Caballero del Camino, Eusebio Marcilla junto a Héctor Bozzetti habían comenzado en 1938 la línea “El Obrero de Junín”, conocido comunmente como “el colorado” y Eusebio mismo fue conductor de la empresa La Florida, que ofrecía servicios entre Junín y Luján.
Sin dudas una empresa con trayectoria que perduró a través de los años.
Norberto Lafit es alguien ligado desde sus comienzos a la empresa de colectivos, a una profesión que abrazó con pasión toda su vida, incluso luego de bajarse y ceder la posta más adelante a sus hijos.
Su padre había comenzado en Blaquier con una pequeña flota y luego en el año 1953 decidieron instalarse en Junín, adquiriendo la línea El Obrero, una de las más antiguas junto a Ciudad de Junín.
“Cuando comenzamos con El Obrero eran cuatro coches, dos eran nuestros. Era una vuelta redonda, dos y dos en cada dirección, uno iba y el otro venía. No hacíamos cabecera porque la ciudad era chica. El centro era Junín y en el resto había muy poco”, relata Norberto de aquellos primeros años.
Pero poco a poco la ciudad comenzaba a tener movimiento y eso fue un gran impulso para las líneas.
“De repente había 5000 obreros, era mucha la demanda. En ese momento estaba el ferrocarril, Ghirardi Vautier, Re, entre otros, y los empleados que movilizaban”.
Entre ellos, las enfermeras del viejo Hospital Ferroviario y San José.
“Salíamos a las 6 de la mañana, ahí arrancábamos, llevábamos a las enfermeras del Hospital Ferroviario, del San José. Y había que salir temprano”, explica. El servicio terminaba a las 22.
La empresa anduvo muy bien y toda la familia trabajaba en ella. Incluso Norberto insiste que para que funcione un sistema de colectivos, la empresa debe ser familiar.
“Hay que tener aguante, tiene sus costos. Tenés que ser mecánico, chofer. Yo me tiraba abajo del colectivo a arreglarlo y ponerlo a punto”, relata.
Pedro Escándar comenzó a manejar a los once años y desde muy joven hasta hoy continúa conduciendo colectivos. Porque son su pasión. Su padre compró en el año 1959 el primer colectivo marca Mercedez Benz que hubo en Junín, con capacidad para 20 asientos que según el propio Pedro, “para Junín era una locura. Y no había colectivos más lindos que los de mi papá y míos”, cuenta con orgullo, describiendo la trompa, las luces de colores, los vidrios, y demás accesorios que disfrutaba agregarle a los vehículos.
Un amor que traspasó a sus hijos Pedro y Marcos, quienes hoy están a cargo del servicio urbano y media distancia que brinda la empresa familiar.

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