MARKETING APLICADO

Atención

La nueva economía.

La semana pasada estuve en las oficinas de un proveedor de cable ubicado sobre la Avenida Dr. Benito de Miguel. Casi sin respirar, una enfática señora recitó con precisión la infinidad de propuestas que me ofrecía por una suma de dinero determinada. En su ensayo, logró describir la programación de más de noventa canales con servicios extras de canales Premium y otras cuestiones que no alcancé a entender por la ausencia de escucha activa o atención. Fue en ese momento que pensé que necesitaba una vida extra para poder atender esa abrumadora oferta de contenidos.
Fútbol, películas, series, documentales, canales gastronómicos, entre otros se promocionan en una pantalla que ahora compite con propuestas que están por fuera del cable. Un zapping cada vez más complejo sin contar los grupos de WhatsApp donde abundan chistes, videos, fotos y demás contenidos que nos invitan a usar otra pantalla. Ni hablar si por alguna de esas casualidades queremos leer un libro. Surge ahí el concepto de “economía de la atención” en la doble acepción, ya sea como aplicación de un recurso limitado o como variable para toma de decisiones de consumo.
La gente está sobrepasada ante la cantidad de elecciones que tiene que hacer, sin ir más lejos ahora la cuestión electoral se desdobla para que supuestamente podamos elegir mejor. El punto es que la atención humana se ha convertido en el valor más importante para la economía y por consecuencia para la comunicación comercial. Tenemos la tendencia a economizar, a cortar camino para poder elegir entre dos o tres opciones para cada necesidad. Acaso no nos alcanzaría el día para poder evaluarlas a todas. Ante esta situación, el trabajo de las marcas es competir por esa mirada atenta y los vínculos emocionales son fundamentales.
Siguiendo la línea de la columna del fin de semana pasado donde explicaba que la fortaleza de una marca no es establecer contacto como hecho estadístico sino como suceso que debe generar una relación, considero cada vez más importante trabajar la oferta y la comunicación en simultáneo. Esto quiere decir que no hay dos procesos diferenciados ya que ambas se condicionan para desarrollar lo que denominamos experiencia de marca.
En la actualidad no hay muchas oportunidades para quienes prometen algo y no lo cumplen, la nueva economía implica que una vez que logramos la atención de la gente debemos colmar las expectativas para transformarla en una decisión concreta de consumo. Esto quiere decir que “generar la atención” no es lo mismo que “llamar la atención” sino que requiere ciertas destrezas para que lo que decimos tenga relación con lo que hacemos. Presten atención estén atentos.

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