Cambiemos anuda los "cinco grandes" en históricos comicios legislativos
DECISIÓN 2017

Cambiemos anuda los "cinco grandes" en históricos comicios legislativos

Una victoria por demás significativa se anotó el Gobierno en la esperada contienda electoral entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner, cuya derrota en la provincia de Buenos Aires cubre con un manto de incertidumbre su futuro político, más allá de que finalmente será senadora.
Con la gobernadora María Eugenia Vidal y el propio Macri al frente de la campaña, el oficialismo consiguió relegar a Cristina a un papel de reparto en el principal distrito del país, donde se alzó con dos de las tres bancas en juego en la Cámara alta. La tercera quedó en poder de la ex Presidenta.
Pero éste, por más resonante que sea, no fue el único triunfo que obtuvo el macrismo, ni mucho menos, porque Cambiemos ganó también en la ciudad de Buenos Aires -como se esperaba-, en Santa Fe, en Mendoza y en Córdoba, donde el revés electoral de Juan Schiaretti -confirmado este domingo después de las PASO del 13 de agosto- dejó flotando una fragancia a "fin de ciclo" en la provincia mediterránea.
En general, el Gobierno de Macri se las ingenió para "pintar de amarillo" gran parte del mapa nacional, en un acontecimiento político por demás elocuente.
Con su éxito en Santa Fe, donde claramente se impuso "el proyecto" como candidato, por más que los méritos se los lleve, en forma ocasional, Albor Cantard al haber vencido al ex funcionario kirchnerista Agustín Rossi, el macrismo logró anudar los "cinco grandes" distritos de la Argentina, en unas históricas elecciones de medio término.
Las estadísticas señalan que desde 1985, cuando el radicalismo con Raúl Alfonsín como presidente gobernaba el país, que una misma agrupación política no triunfaba en las jurisdicciones más importantes. En esta oportunidad, el festejo incluye -vale resaltarlo por más que pueda sonar reiterativo- una victoria sobre la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner.
Su traspié en la estratégica provincia de Buenos Aires, sumado a la debacle de Schiaretti y tropezón inesperado (visto desde Buenos Aires) de Juan Manuel Urtubey en Salta, amenaza con complicar y mucho las aspiraciones del peronismo de resurgir después del golpe a la mandíbula recibido en los comicios de 2015 y lanzarse a una contienda electoral con reales posibilidades de triunfo en las elecciones presidenciales de 2019.
Apenas dos años tiene por delante el Partido Justicialista para reconstruirse y lanzar a un candidato lo suficientemente sólido como para rivalizar con un Gobierno que buscará la reelección de Macri en medio de un contexto político favorable y con una economía que es muy probable que sigue en crecimiento ahora que empezaron a surgir los primeros "brotes verdes" después de un complejo inicio de la gestión de Cambiemos.
El Gobierno venció además a Carlos Menem en La Rioja, triunfó en Santa Cruz y si bien terminó perdiendo en San Luis, después del éxito registrado en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), hasta se dio el gustazo de colorear "de amarillo" hasta el distrito de Tigre, con el ex galán y "villano" de telenovelas Pedro "Segundo" Cernadas a la cabeza.
Allí a Tigre deberá regresar justamente el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, en su vuelta "al llano" en diciembre próximo, luego de haber sido víctima del "voto útil" en estas elecciones, de igual modo que Florencio Randazzo, otro dirigente peronista sobre el que pende un enorme signo de interrogación después del acto electoral de este domingo.
En otros distritos del Conurbano, Cambiemos ganó en todas las categorías en disputa en Lanús y Pilar, en tanto que en Quilmes, en una reñida contienda, perdió en Senadores, aunque se impuso en los comicios para Diputados y en los municipales, dándole así una esperada bocanada de oxígeno a sus jefes comunales Néstor Grindetti, Nicolás Ducoté y Martiniano Molina, en forma respectiva.

COMENTARIOS