Una alternativa más para dar  pelea al mal que afecta a los cerdos
ENFOQUE

Una alternativa más para dar pelea al mal que afecta a los cerdos

Desde octubre de 2016 está disponible en el mercado argentino la vacuna contra la enfermedad de Aujeszky, mal que afecta a la producción porcina, causando pérdidas productivas y económicas directas debido a fallas reproductivas, muerte de lechones y complicaciones respiratorias asociadas.
La enfermedad se encuentra en casi todas las regiones del país, con mayores niveles de prevalencia en las provincias de Salta, Chaco y Formosa y la zona central, que abarca Córdoba, Santa Fe, San Luis y Buenos Aires, donde las primeras granjas infectadas ya comenzaron a aplicar planes de saneamiento con vacunación.
En tanto, la vacuna aprobada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) es a virus inactivado y deleteada. También denominada en la jerga como marcada, lo que permite diferenciar animales vacunados de infectados al analizar sus sueros, condición para su uso en el programa de control de la afección que desarrolla el Organismo. 
Está disponible en los proveedores habituales de productos veterinarios, donde los productores pueden adquirirla.
Se trata de una herramienta de saneamiento utilizada para disminuir los signos clínicos y reducir la generación de nuevos animales infectados durante el proceso de saneamiento. 
La vacuna permite que el control de la enfermedad sea económicamente sustentable, tal es así, que son excepcionales los casos en los cuales no se requiere vacunación.
Por otra parte, la estrategia de control y la incorporación de la vacunación como herramienta de saneamiento es decisión y responsabilidad del productor y de su veterinario acreditado ante el Senasa y dependerá de la cantidad de cerdas infectadas, del tamaño del establecimiento, de su ubicación, de la finalidad productiva, del factor costo-beneficio y de los recursos disponibles, entre otras variables.
La presencia de signos clínicos, la alta prevalencia de las reproductoras infectadas, la circulación de virus en el engorde, el fracaso de planes previos sin vacunación y la ubicación en zonas de alta prevalencia, entre otras, son situaciones en las cuales la vacunación debe ser implementada de manera inmediata, para llevar a cabo un plan exitoso.
Es importante tener en cuenta que todo plan de saneamiento debe acompañarse con medidas de bioseguridad, ya que el virus puede ser reintroducido a través de animales nuevos, personas (ropa, botas), vehículos, etc., con lo cual, se perdería todo el esfuerzo y la inversión realizada para eliminar la enfermedad. 
Con estas acciones, el Senasa busca incrementar la productividad y mejorar el estatus sanitario nacional de la producción porcina. 
Por eso recomienda a los productores que consulten a un profesional del Registro Nacional de Acreditados en el Programa de Porcinos que le permita conocer la situación sanitaria de sus animales o para diseñar el plan de saneamiento y bioseguridad con el que pueda producir sin la enfermedad.
Este mal es una enfermedad viral muy contagiosa. Fue registrada por primera vez en la República Argentina en 1978 y el Senasa, por medio de su Resolución N° 474, aprobó en 2009 el Programa Nacional de Control y Erradicación de la Enfermedad de Aujeszky, cuyo objetivo es disminuir la prevalencia de la misma y aumentar los rindes productivos.
La presencia de la enfermedad causa importantes pérdidas productivas ya que una vez que ingresa al predio, afecta a los porcinos en todas las fases de la producción. En las reproductoras provoca fallas como abortos, repeticiones de celo y natimortos. En los lechones, se presenta con alta mortalidad y signos neurológicos. Por último, las categorías de engorde evidencian signos respiratorios y pérdida en la ganancia de peso. 
Los animales que sobreviven permanecen como portadores del virus (en estado de latencia) por el resto de su vida y juegan un rol fundamental en la diseminación de la enfermedad, ya que son capaces de eliminar virus y contagiar a animales sanos.


(*) Veterinaria del Programa de Enfermedades de los Porcinos del Senasa.

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