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LA PROVINCIA

Se devela la primera gran incógnita

Durante las primeras horas de la madrugada de mañana, si es que no fallan los pronósticos de las autoridades electorales, se conocerá una tendencia bastante ajustada del resultado de las Primarias. Será el reflejo de la mejor de todas las encuestas, la más fidedigna, la que verdaderamente exponga la voluntad popular de los bonaerenses.
Pero el resultado tendrá implicancias mucho más profundas. Pondrá en blanco sobre negro una de las peleas más apasionantes que colocó en escena el sistema de internas abiertas y simultáneas desde su estreno en 2011: la que por la Gobernación y con el sello del oficialismo, ubicaron de un lado a Aníbal Fernández y del otro a Julián Domínguez.
Ese será uno de los platos fuertes, sino el principal, de esta elección bonaerense. Porque el resultado de esa contienda acaso pudiera condicionar en parte el panorama electoral para octubre, cuando se pongan en juego "en serio" los cargos en danza.
La pulseada entre Fernández y Domínguez monopolizó prácticamente la atención por el tenor que supo alcanzar por largas semanas. Y porque terminó de explotar con las denuncias que desde un programa televisivo apuntaron sobre el jefe de Gabinete a quien vincularon con el tráfico de efedrina.
Si las aguas venían bajando turbias, si la actividad electoral estaba subiendo dramáticamente de tono, ese episodio terminó por desmadrar los últimos dos días de campaña.
Los cada vez más difusos límites que se habían autoimpuesto ambos precandidatos estallaron por los aires cuando Fernández interpretó ver alguna mano de su adversario en ese mandoble mediático.
En medio de un lodazal político abundaron acusaciones de todo tipo, siempre bajo la pesada sombra de la comercialización de estupefacientes.

Inquietudes
¿Quién ganó y quien perdió en el Frente para la Victoria en tamaño desbarajuste? Hay opiniones encontradas, aproximaciones y análisis que deberán ajustarse a la realidad que marquen las urnas.
Pero las circunstancias que rodearon esa interna, la gravedad de diversas acusaciones que se dispararon los propios precandidatos y algunas posiciones que se han vuelto irreconciliables, vuelven en enigma cómo podrá repercutir el resultado sobre la pelea final por la Gobernación que se dará en octubre y sobre otro aspecto crucial: si la refriega también terminará afectando la performance de Daniel Scioli de este domingo.
En el sciolismo existe preocupación por los rebotes electorales de la pérdida de límites de esa disputa. Esa inquietud quedó patentizada cuando el Gobernador decidió no acudir a los actos de cierres de campaña de Fernández y Domínguez.
Ahora el temor en el oficialismo pasa por verificar, con el resultado electoral como sentencia firme, si la refriega lo privó de crecer el puñado de puntos en la Provincia al que aspiraba en el envión final antes de las Paso. O si el impacto fue más profundo y acortó la brecha con la oposición.
"No hay mal que por bien no venga. Cristina fue muy inteligente al evitar la disputa con Randazzo. Hubiese sido una carnicería", suspiran en las últimas horas con alivio cerca del mandatario bonaerense.
Esa disputa por la sucesión del propio Scioli tan particular en el oficialismo aparece rodeada del atractivo de la incertidumbre. Varias encuestas adjudicaron ventajas para el jefe de Gabinete prácticamente decisivas que otros sondeos acortaron dramáticamente o terminaron dando vuelta en favor de Domínguez.
Varios encuestadores salieron a advertir que no es fácil medir la intención del electorado para una categoría que está en el tramo central de la boleta. Y anotan otra cuestión clave: algunos de los últimos sondeos conocidos daban cuenta de un volumen todavía importante de indecisos que podrían inclinar la balanza para uno u otro bando.
Tampoco habría que desdeñar el denominado "efecto confusión" de aquellos electores que, inclinados a votar por Scioli, tomarán cualquiera de las boletas del precandidato presidencial sin entrar a considerar si votaron por Aníbal o Domínguez.
Un último signo de pregunta. ¿Podrá el aparato partidario en manos de los intendentes torcer la voluntad en favor de Domínguez con quien se alinearon mayoritariamente?
En los campamentos de Cambiemos y del massismo visualizan que aquellas peleas sin red en el Frente para la Victoria podrían generarles algunos dividendos. Ambos sectores pujan por colocar a sus candidatos bonaerenses en el podio, mezclados entre los contendientes del FpV.
En el PRO anhelan una foto que, creen, no es imposible y que enmarque a María Eugenia Vidal como la candidata más votada en las Primarias de la Provincia. Una posibilidad que abre la propia dinámica del oficialismo con la puja interna que auspició la Casa Rosada.
En el Frente UNA estiman que Felipe Solá tiene chances de terciar en esa pelea por ubicarse entre los más votados.

Sueño de polarizar
Ambos sectores sueñan, en octubre, con protagonizar una polarización con el candidato que surja de la feroz interna del FpV. Si es Aníbal Fernández, analizan, mejor. "Domínguez tiene chances de crecer porque todavía tiene cerca un 30% de desconocimiento", señalan en la oposición.
Por ser un territorio que alberga nada menos que casi el 38% del padrón nacional, los presidenciables de la oposición aparecen urgidos de hacer una elección al menos respetable.
Sergio Massa es, en ese sentido, quien más necesitado aparece. La principal estructura de sostén de su proyecto político está en la Provincia. Desde allí busca sostenerse tras el objetivo de evitar quedar preso de una eventual polarización que podrían protagonizar Scioli y Mauricio Macri.
Para el alcalde porteño el desafío es quedar lo menos relegado posible en territorio bonaerense para desterrar la idea de que "el oficialismo ya ganó". Su desafío es sostener la propuesta de Cambiemos en especial en el sur del Conurbano, donde el acuerdo opositor muestra un menor desarrollo territorial.
Se acabó el tiempo de las especulaciones. Las Primarias ordenarán un cuadro de preferencias, eliminarán a diversos competidores y marcarán un nuevo escenario para octubre. La Provincia, una vez más, será la madre de todas las batallas.

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