None
NEGOCIOS AGROPECUARIOS

Con alarma, el maíz se muestra en retirada

La crisis del cultivo del maíz es “gravísima” y “terminal” mientras que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) anunció que a la caída de un 40 por ciento de la siembra en primavera del cereal de primera, en diciembre también se retirarían las intenciones del tardío o de segunda.
La Guía Estratégica para el Agro (GEA) dio a conocer un alarmante informe esta semana luego de un sondeo en la zona núcleo productiva que abarca parte de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.
“El maíz de primera mantiene la caída de intención de siembra en un 40% respecto a su ciclo anterior, mientras que los maíces fuera de fecha están lejos de frenar la caída”, dijeron los especialistas rosarinos.
Sostienen que las previsiones acerca de El Niño, la complicada cosecha en ambientes saturados de humedad y la proyección de márgenes negativos le quitan las ventajas exhibidas al maíz de diciembre.
Por lo tanto también se retrotrae la intención del maíz de segunda y el tardío, “estas formas alternativas de hacer maíz, tan importantes en los últimos dos años, quedarían relegadas en esta campaña 2015-2016”, advierte el informe.
Martín Fraguío, director Ejecutivo de Maizar (asociación que agrupa a toda la cadena de valor de maíz y sorgo argentinos) reconoció en diálogo con NA que “la situación es gravísima y podemos decir que es casi una situación terminal”.
Sin embargo, insistió en realizar un análisis para poder ver si hay algo de “optimismo” que en conclusión lleva al hecho de que el maíz de primera se siembra en coincidencia con las elecciones presidenciales de octubre y por lo tanto con incertidumbre.
En tanto, los maíces de segunda o tardíos se reservan para diciembre cuando ya esté el nuevo gobierno y se conocerán las medidas generales para la economía y el campo.
Las decisiones de siembra de maíz tardío se tomarán en los dos meses posteriores a los comicios de octubre, pero habrá sido tarde para el primer cultivo que tiene una alta baja en las intenciones de implantación por parte productores y contratistas.
La búsqueda de optimismo de Fraguío surge de dividir el análisis en dos partes: los ingresos monetarios de los productores por el maíz y de los demás eslabones de la cadena como los proveedores de insumos, por un lado.
“Cuando vemos los ingresos, nos damos cuenta que estamos en una situación muy grave, a partir de que las retenciones y ROEs deprimen el precio del maíz y genera un valor artificialmente bajo”, ya que se estuvo comercializando a 850 pesos la tonelada, dijo.
La solución pasa por abrir los ROEs, es decir los cupos de exportación y eliminar las retenciones del maíz que son del 20 por ciento y que significan anualmente mil millones de dólares para el fisco.
El segundo foco o método de análisis de Fraguío descansa en los costos: “es la primera vez en unos 30 años en que el costo del flete es el más importante para una hectárea de maíz, en esquemas de producción a 170 kilómetros de distancia de los puertos”, consignó.
Evaluó que muchos costos asociados como el combustible se encuentran muy arriba que los de países competidores, por ejemplo el precio del gasoil en Estados Unidos es un tercio de lo que vale acá y, en el caso de Brasil es un 30 a 40 por ciento menos.
Otros costos asociados con el transporte como las cubiertas y repuestos de la maquinaria agrícola también son muchos más caros acá que en otros países.
Las restricciones a las importaciones generan un encarecimiento artificial de muchos de los insumos productivos y muchos de la reparación o mantenimiento de la maquinaria.
“En diciembre asume el nuevo presidente y el nuevo Gobierno debería tomar una serie de medidas para que el problemas de precios y costos se reduzca, debería bajar el costo de transporte”, manifestó el analista.
También destacó que días atrás hubo ventas de maíz a futuro a 135 y 130 dólares para mayo de 2016, lo que indica que hay expectativas de algunos productores por eventuales bonanzas de un nuevo gobierno.
“El gobierno anualmente cobra mil millones de dólares en concepto de retenciones (20%) al maíz, si en vez de cobrarlo, dejara que ese dinero ingrese a la cadena de valor de maíz, según los datos de un multiplicador generaría entre 7 y 9 mil millones de dólares”, añadió.
La GEA mientras señaló que “los cultivos de maíces tardíos y de segunda de la campaña 2014-2015 (falta en el país cosechar un 30%) no dieron los resultados esperados, tanto en el rendimiento productivo como en el resultado económico”.
En la Exposición Rural de Palermo, el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, Raúl Meroi, objetó el accionar que lleva adelante el Ministerio de Agricultura, que “depende directamente” de Axel Kicillof, y aseguró que existe un “desánimo total” en el mercado granario por la falta de precio para maíz y trigo.

COMENTARIOS