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CRISIS ECONÓMICA

Sindicalista asegura que hay "calentura perra" en el SMATA

Con esa particular expresión definió su estado de ánimo el secretario general del SMATA, Ricardo Pignanelli, de mal humor con los empresarios y el Gobierno.

El jefe del sindicato de mecánicos Smata, Ricardo Pignanelli, aseguró este martes que tiene una "calentura perra" contra el Gobierno y las empresas automotrices por la crisis en el sector que afecta a miles de trabajadores.

"Vamos a tener paciencia y cuando se nos termine, tomaremos otro camino. En julio tendremos el verdadero panorama sobre si esta situación se prolonga o no", dijo el titular del gremio que representa a unos 100.000 trabajadores.

Pignanelli viene conteniendo el fuerte reclamo de los obreros de las automotrices en medio de una crisis inesperada a principios de año y que ya sumó unas 15.000 suspensiones en lo que va del año, con despidos en empresas autopartistas.

"Tengo una calentura perra, parece que estamos en un país de sordos y de caprichosos. El problema no son los sordos sino los caprichosos porque es un defecto humano y los peores son los brutos que creen que se pueden arreglar las cosas de prepo", dijo el sindicalista en declaraciones a radio Nacional Rock.

Pignanelli ratificó que el gremio no determinará por ahora medidas de fuerza para protestar por las suspensiones, pero estimó que "cuando salga a la cancha" va ser porque los operarios ya dilusidaron "con quién se las tienen que agarrar".

"A esta altura estoy apuntando para todos lados", dijo el sindicalista al responsabilizar por la crisis tanto a las automotrices como al Gobierno de Cristina Kirchner al que él es muy cercano, al punto que desde abril pasado ocupa un cargo en el PJ Bonaernese conducido por el cristinismo.

La industria automotriz atraviesa una crisis debido a la fuerte baja en la demanda por parte de Brasil y también a la caída de las ventas internas por la disparada de precios que provocó la puesta en marcha de nuevos impuestos el 1 de enero último.

"A mí me tocan a los trabajadores y me están tocando a mi hijos. Están jugando con los laburantes, tengo la paciencia del mundo pero con los laburantes no se juega", dijo Pignanelli visiblemente enojado por la situación.

Y apuntó: "Tengo la paciencia para aguantar pero se están metiendo con los hijos, y mis hijos son los primeros que sufren.
El primer sindicato que se cae es el mecánico porque todavía hay muchos burgueses que se creen que el automóvil no es una herramienta de trabajo".

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