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PERMITIÓ LA REELECCIÓN DE CARLOS MENEM

Se cumplen los 20 años del Pacto de Olivos

El mismo fue un acuerdo entre los expresidentes Carlos Menem y Raúl Alfonsín para modificar la Constitución nacional y habilitar la reelección presidencial.

La idea de Menem de retocar la Carta Magna tomó impulso después de la victoria que obtuvo el Justicialismo en las elecciones legislativas de 1993, cuando en el país se experimentaba una aparente estabilidad económica, en medio del plan de convertibilidad.
Más allá de que existía un debate en torno a la necesidad de modernizar el texto constitucional, la principal preocupación del riojano siempre estuvo puesta en conseguir una reelección en la Presidencia, lo que estaba expresamente prohibido en el histórico texto de 1853.
Aunque el peronismo no contaba con los dos tercios necesarios en el Congreso para declarar la necesidad de reforma, el menemismo había lanzado una consulta popular sobre el tema, que tenía serias chances de salir airosa.
Esa situación colocaba en una extrema debilidad al principal partido opositor, el radicalismo, que por entonces estaba comandado por el expresidente Raúl Alfonsín.
La posibilidad de una aceptación popular a la reforma y las posturas dispares dentro del radicalismo, que habían dejado al partido al borde de la división, hicieron que el exmandatario aceptara negociar con el PJ.
El 4 de noviembre de 1993 se llevó a cabo una reunión secreta entre Menem y Alfonsín, en la que se establecieron las bases del acuerdo: reelección por un solo período, reducción del mandato presidencial de seis a cuatro años, la designación de un jefe de Gabinete, un tercer senador por la minoría, el Consejo de la Magistratura y la presentación de un proyecto de reforma común.
Con propuestas como la creación de un ministro coordinador, el líder radical había hecho un intento por morigerar el presidencialismo, aunque lo que finalmente se plasmó en el papel no alcanzó para aplacar el poder del mandatario.
Ese entendimiento inicial entre Menem y Alfonsín dio lugar al Pacto de Olivos, que fue firmado el 14 de noviembre de 1993 en la residencia presidencial, dando vía libre al riojano en su sueño reeleccionista.
Un día después, por decreto, se suspendió el plebiscito sobre la reforma, como un paso esencial en la marcha de las negociaciones.
A partir de ese momento comenzó a funcionar una comisión técnica que trabajó sobre los puntos a reformar y de ella participaron los constitucionalistas Alberto García Lema, Ricardo Gil Lavedra; Jorge Yoma, Carlos Corach y Juan Carlos Maqueda, por el peronismo; y Antonio Berhongaray, Enrique Paixao y Arnaldo Klainer, por la UCR.
La tarea finalizó el 1 de diciembre y luego, el 13 de ese mes, Menem y Alfonsín firmaron el "Acuerdo para la Reforma de la Constitución Nacional", donde se estableció el Núcleo de Coincidencias Básicas, que debía ser votado en bloque.
El Congreso se encargó de la declaración de necesidad de reforma, a través de una ley, que fue cuestionada porque luego de su paso por Diputados, el Senado le introdujo modificaciones y en vez de remitirla a la Cámara baja para su pronunciamiento, directamente la elevó al Poder Ejecutivo para su promulgación.
En esa norma, se acordó votar de forma cerrada el Núcleo de Coincidencias Básicas, sin que se pudieran introducir modificaciones.
A partir de la denominada "cláusula cerrojo", los convencionales no podrían discutir su contenido por partes.
Ese conjunto obligado de temas derivó de la desconfianza entre los firmantes del Pacto de Olivos, ya que los radicales temían que los peronistas no cumplieran lo acordado, una vez que se hubiera obtenido la reelección presidencial.
El 3 de enero de 1994, los diputados socialistas Héctor Polino y Alfredo Bravo promovieron una acción de amparo, a fin de obtener la nulidad del proceso constituyente y del decreto de promulgación que fijó la fecha del 10 de abril de ese año para las elecciones de 305 convencionales constituyentes.
Los socialistas argumentaron que no se había cumplido el proceso de sanción de leyes para la declaración de la necesidad de reforma, al tiempo que el establecimiento de votar por sí o por no el Núcleo de Coincidencias Básicas representaba una violación a las atribuciones de los convencionales, ya que no podrían discutir libremente su contenido.
Ante el caso, la Corte Suprema rechazó el amparo, al considerar que los diputados no habían sustentado el agravio que invocaron, aunque no abordó la cuestión política.
El 10 de abril de 1994 se realizaron las elecciones de constituyentes, en las que el PJ obtuvo cerca del 38% de los votos y 134 convencionales, en tanto que la UCR sacó el 20% y 71 convencionales.
En oposición a la reforma y al Pacto de Olivos, el recientemente creado Frente Grande, liderado por Carlos "Chacho" Álvarez, ganó las elecciones a convencionales en la Capital Federal y sacó el segundo lugar en Buenos Aires, posicionándose por sobre el radicalismo en esos distritos.
La Convención Constituyente funcionó en Paraná entre el 25 de mayo y el 22 de agosto de 1994, cuando fue sancionada definitivamente la nueva Constitución.

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