impuesto a la riqueza
DIPUTADOS

Impuesto a la riqueza en camino a su aprobación

La Cámara baja inició su sesión en el mediodía de ayer sin Sergio Massa, que se integró al cuerpo por la tarde tras permanecer aislado. El oficialismo contaba con los números necesarios para aprobar y pasar al Senado el tema.

El oficialismo tenía anoche asegurada la mayoría absoluta para aprobar en la madrugada el impuesto a las grandes fortunas y girarlo al Senado, gracias al apoyo de bloques menores de la oposición. La sesión en la Cámara de Diputados inició con fuertes cruces del Frente de Todos con el bloque de Juntos por el Cambio y el presidente del cuerpo, Sergio Massa, en el recinto luego de permanecer aislado por su cercanía a un supuesto caso de coronavirus.
Un fuerte duelo discursivo enfrentó al oficialismo y a Juntos por el Cambio en torno al impuesto a las grandes riquezas, un proyecto impulsado por Máximo Kirchner. El arranque del debate estuvo a cargo del diputado de Pro Álvaro González que, por momentos, tuvo que levantar su voz para llevar calma al recinto.
Sergio Massa, presidente del cuerpo, tomó las riendas del debate durante la tarde, luego de que las autoridades sanitarias levantaron el aislamiento al que estaba sometido desde el viernes pasado por haber mantenido contacto con un delegado del FMI, Luis Cebeddu, con síntomas de coronavirus. El tercer hisopado practicado sobre Cebeddu dio negativo.
El debate sobre el llamado “Aporte solidario y extraordinario”, tal como el oficialismo bautizó el impuesto a la riqueza, demandó más de 12 horas de debate. El presidente de la Comisión de Presupuesto, Carlos Heller, redactor de la iniciativa, fue enfático: este tributo no afectará a las empresas pequeñas y medianas, como advirtió la oposición de Juntos por el Cambio.
“Falso de toda falsedad -retrucó Heller-. Con este impuesto estarían alcanzados menos de 10 mil personas, el 0,8% del total de los contribuyentes que presentaron su declaración jurada en 2019. El 42% de estos contribuyentes tienen activos dolarizados, de los cuales el 92% están radicados en el exterior. Está claro que este aporte está lejos de gravar la actividad productiva”.
Desde Juntos por el Cambio, el diputado Luciano Laspina refutó los argumentos oficialistas y advirtió que este impuesto no persigue un fin recaudatorio, sino un “fin ideológico” y que se trata de una “bomba de humo” en medio de las negociaciones del Gobierno con el FMI.
El oficialismo contaba anoche con el apoyo de un sector del Interbloque Federal y del Interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, lo que le garantizaba los 129 votos necesarios para la aprobación del proyecto.
En cambio, Juntos por el Cambio y otros monobloques, entre los que se cuenta Alma Sapag (Movimiento Popular Neuquino) y Beatriz Avila (Partido por la Justicia Social), votarían en contra.

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