Marcha por la muerte de Fernando

Vecinos y familiares de Fernando Báez Sosa, el joven que fue asesinado por los rugbiers de Zárate en Villa Gesell, se juntaron ayer en la puerta de la casa para pedir justicia y una condena ejemplar para los 10 chicos de entre 19 y 21 años que fueron imputados por el homicidio, y que están detenidos.
En el inicio de la concentración se rezó un Padre nuestro en voz alta y luego, en forma inmediata, se pidió “Justicia” y “Perpetua” para los asesinos. Los aplausos y los gritos de bronca se entremezclaron en un reclamo donde era palpable el dolor de aquellos que conocían al joven que fue asesinado.

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