Crecen un 50% los fondos de alimentación y se podrán incrementar cada tres meses
EMERGENCIA ALIMENTARIA

Crecen un 50% los fondos de alimentación y se podrán incrementar cada tres meses

La prórroga de la Emergencia Alimentaria hasta 2022 y la ampliación del monto a distribuir por el Gobierno nacional fue aprobada ayer y convertida en ley por la Cámara alta de la Nación. El debate se extendió por casi tres horas.

El proyecto aprobado ayer en la Cámara de Senadores establece que la Emergencia Alimentaria se prorroga hasta 2022, y se dispone un aumento del 50% de las partidas destinadas a las políticas nacionales de alimentación y nutrición contempladas en el presupuesto de este año.
En la iniciativa se establece que deberá otorgar “como mínimo del cincuenta por ciento (50%) de los créditos presupuestarios vigentes del corriente año correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición”.
Además faculta al jefe de gabinete a “disponer las ampliaciones y las reestructuraciones presupuestarias” para poder destinar fondos para aplicar esta ley.
También se autoriza a partir del 1 de enero del año 2020, y hasta que dure la emergencia, al jefe de Gabinete de Ministros de la Nación a actualizar trimestralmente las partidas presupuestarias correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición, tomando como referencia el aumento de la inflación y la variación de los productos de la canasta básica.
A lo largo de la ley se establece que “el derecho humano a una alimentación adecuada: se asume como una política de Estado que respetará, protegerá y promoverá un enfoque integral dentro de un marco de políticas públicas contemplada en cada Ley de Presupuesto de Gastos y Recursos de la Administración Nacional” que apruebe el Congreso de la Nación.

También se fija que la Sindicatura General de la Nación, en orden de auditor interno del Poder Ejecutivo Nacional, instrumentará de manera anual un control periódico respecto de la aplicación de recursos y gastos.
En la discusión, que tuvo algunos momentos ásperos y duró poco más de dos horas, no estuvo presente ninguno de los dos candidatos a vicepresidente de las principales fuerzas políticas que disputarán las elecciones en octubre.
La compañera de fórmula de Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner, se encuentra visitando a su hija Florencia, internada en Cuba, y regresa el fin de semana.
El peronista Miguel Ángel Pichetto, quien comparte la boleta de Juntos por el Cambio con el presidente Mauricio Macri, faltó porque, según sus voceros, está de campaña por la provincia de Buenos Aires.
El debate sirvió para que el peronismo y el kirchnerismo cuestionaran la política económica del Gobierno nacional en aspectos como el aumento de la pobreza, pero también el crecimiento de la deuda o hasta la decisión de declarar zona estratégica el yacimiento petrolero de Vaca Muerta y resolver que la seguridad estará a cargo de Gendarmería.
El formoseño Luis Naidenoff fue el único representante del oficialismo que hizo uso de la palabra y logró incomodar a algunos legisladores del peronismo, como el formoseño José Mayans quien, notablemente exaltado, exigió que le dieran la palabra luego de la votación, aunque la presidenta del Senado, Gabriela Michetti, ya había levantado la sesión.
“Hace 18 años que estamos en emergencia alimentaria. Habría que preguntarse por qué. Pero quiero recordarles que, tras los doce años de los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner, nos entregaron el gobierno en 2015 con el 30 por ciento de pobreza”, mencionó y recordó que el gobierno de Mauricio Macri logró bajar la pobreza al 25 por ciento en 2017.
Además, aprovechó para defender la decisión del oficialismo de utilizar gran parte del endeudamiento para volcarlo en planes sociales, al mencionar que “cuando uno asume en default, con cinco tipos de cambio, con la economía cerrada, con socios poco recomendables como Venezuela e Irán y sin reservas en el Banco Central, ¿cómo se hace para financiar al Estado”.

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