Liberan y dictan falta de mérito a ex secretarios
CUADERNOS

Liberan y dictan falta de mérito a ex secretarios

Solo dos de los empleados de Néstor y Cristina Kirchner serán investigados, pero por encubrimiento y tenencia de arma. Sospechaban que fueron “maleteros”.

La Cámara Federal porteña ordenó liberar a cuatro ex secretarios de los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández, detenidos en la causa en la que se investigan los supuestos pagos de sobornos registrados en los denominados “cuadernos de la corrupción”, que fueron elaborados por un chofer de un funcionario del Ministerio de Planificación Federal.
Según el fallo al que accedió Télam, los jueces de la Sala I del tribunal de Apelaciones revocaron la prisión preventiva que pesaba sobre Raúl Horacio Copetti, Roberto Néstor Sosa, Julio Daniel Alvarez, Ricardo Fabián Barreiro y Víctor Fabián Gutiérrez, este último en libertad desde que declaró como arrepentido.
Los ex secretarios del matrimonio Kirchner están acusados de haber participado de los supuestos traslados de dinero ilegal desde la Ciudad de Buenos Aires hacia la provincia de Santa Cruz.
Sin embargo, para los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi en el expediente judicial aún no hay elementos que permitan incluirlos dentro de la asociación ilícita que según el juez Claudio Bonadio estuvo encabezada por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Del fallo se desprende que si había alguien encargado de transportar los bolsos era el fallecido secretario de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz.
En ese sentido, Bruglia y Bertuzzi dictaron la falta de mérito para los secretarios en orden al delito de asociación ilícita, pero procesaron a Alvarez y a Gutiérrez por encubrimiento agravado y a Copetti por tenencia de arma de guerra.
“Para el magistrado (Bonadio), ciertos secretarios serían los encargados de aguardar el arribo del vuelo presidencial para descargar los bolsos de la aeronave a fin de subirlas a los vehículos en los cuales llegarían a diversos domicilios de cada una de las ciudades. En El Calafate esa labor estaba en cabeza de Ricardo Barreiro. En Río Gallegos la tarea era encomendada a Raúl Copetti, Roberto Sosa y Julio Alvarez”, recordaron los camaristas.
“La presencia de los secretarios en momentos tan vitales del recorrido –la llegada del dinero a manos del entonces presidente; su posterior transporte, su último arribo a las residencias sureñas- no puede reputarse inocua. (…) Su constante acompañamiento forjaba, hacia dentro, un círculo de elemental confianza para operar. Pero, más importante aún, generaba hacia afuera un halo de legalidad propicio para que el dinero pudiera ser conducido sin mayores sospechas”, sostuvieron en el fallo.

COMENTARIOS