Liberaron a Cristóbal López y ahora sólo  le imputan evasión: “Estuve secuestrado”
JUSTICIA

Liberaron a Cristóbal López y ahora sólo le imputan evasión: “Estuve secuestrado”

La causa estaba basada en una supuesta estafa, por la retención multimillonaria en su empresa Oil de un impuesto a los combustibles. También por la falta de pagos de Indalo, que pretendieron vender. Habló al salir.

El empresario Cristóbal López fue liberado ayer luego de estar detenido desde el 20 de diciembre del año pasado por supuesta estafa a la Afip. “No estuve preso, estuve secuestrado”, dijo al salir.
El Ejecutivo se defendió en declaraciones a los medios, con críticas al juez que lo procesó, Julián Ercolini, y sostuvo: “No me quedé con ningún dinero”.
La Cámara Federal porteña le otorgó la excarcelación a López y a su socio Fabián De Sousa por considerar que la libertad de ambos no pone en riesgo la investigación contra el Grupo Indalo, por una presunta estafa millonaria a la Afip.
La decisión fue tomada por la Sala I del tribunal de apelaciones, que debió recurrir al voto del camarista Eduardo Farah para desempatar entre las posiciones de Jorge Ballestero y Leopoldo Bruglia, quien consideró que la prisión preventiva debía “ser confirmada”.
Si bien revocó la prisión preventiva, la Cámara Federal porteña confirmó el procesamiento de López y De Sousa en la causa en la que ambos son investigados por fraude al Estado a través de la evasión del Impuesto a las Transferencias de los Combustibles (ITC) de su firma Oil Combustibles, que entre 2013 y 2015 retuvo indebidamente el pago de ese tributo -que todos los clientes de las estaciones de servicio de Oil pagaban cada vez que cargan nafta- por un monto de 8.000 millones de pesos.
Tras la denuncia de la Afip y el inicio de la investigación judicial, esa suma fue actualizada en 17.000 millones de pesos, aunque la Justicia ya detectó que, tras un periodo durante el cual cumplió con los pagos, Oil había vuelto a evadir el ITC, sumando otros 860 millones de pesos a esa deuda.
En diciembre pasado, el juez federal Julián Ercolini había establecido la prisión preventiva de los empresarios por sucesivas maniobras para entorpecer la investigación, entre las cuales las más notorias fueron el intento de dividir Indalo en dos partes para mandar a concurso de acreedores una de ellas y, tras el fracaso de esa estrategia, la supuesta venta del grupo completo al fondo OP Investments. El detalle es que esta operación estaba prohibida porque Indalo tenía una inhibición general de bienes ordenada por Ercolini.
Estos argumentos, que apoyó el camarista Leopoldo Bruglia, no fueron compartidos por su compañero de la sala I del tribunal, Jorge Ballestero, para quien no fueron suficientes como explicación de las prisiones preventivas de López y De Sousa. Ante el empate fue convocado para inclinar la balanza Eduardo Farah, integrante de la sala II de la Cámara.

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