Candela: condenas a 4 años  de prisión y perpetuas
FEMICIDIO

Candela: condenas a 4 años de prisión y perpetuas

Los jueces Diego Bonanno, Raquel Lafourcade y Mariela Moralejo condenaron a 4 años de cárcel a Fabián Gómez. Las máximas penas recayeron sobre Hugo Bermúdez y Leonardo Jara, por el crimen cometido en 2011.

Dos hombres fueron condenados ayer en un juicio oral en Morón a la pena de prisión perpetua por el crimen de Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años secuestrada y asesinada en 2011 en el partido bonaerense de Hurlingham, mientras que otro hombre fue sentenciado a cumplir cuatro años de prisión por ser partícipe secundario del mismo hecho.
Las máximas penas del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Morón recayeron sobre Hugo Bermúdez (60) y Leonardo Jara (40) por ser considerados “coautores” de “privación ilegal de la libertad coactiva seguida de muerte”.
Además, los jueces Diego Bonanno, Raquel Lafourcade y Mariela Moralejo condenaron a cuatro años de cárcel a Fabián Gómez (46), quien llegó al debate en libertad y continuará en esa condición pero con restricciones, como “partícipe secundario” de la “privación ilegal de la libertad”.
“Fueron seis años diciendo la verdad y hoy se hizo justicia”, dijo Carola Labrador, madre de Candela, tras lo cual agregó que su hija “va a descansar en paz”.
La mujer, quien tenía colgada una foto de su hija y tras la sentencia se abrazó llorando con el padre de la niña, Alfredo Rodriguez, estuvo acompañada por familiares de víctimas que se mostraron contentos con la decisión de la Justicia.
Durante la lectura del veredicto, el juez Bonanno reprendió a las personas que acompañaron a Carola porque aplaudieron al escuchar que Bermúdez recibía la máxima pena del Código Penal, en tanto que una familiar de Gómez gritó “mentiroso” luego de que lo condenaron. En las 204 páginas del fallo unánime al que Télam tuvo acceso, los jueces analizaron las pruebas producidas durante los siete meses que duró el juicio oral y las irregularidades que hubo durante toda la investigación.
“Tengo experiencia. Aún a riesgo de ser tildada de soberbia, debo decirlo. Y con los años que cargo sobre mis hombros, creí haberlo visto todo. Pero debo rendirme ante la evidencia. Sin duda estaba equivocada. En el homicidio de Candela se entretejieron intrigas, política, delitos de toda calaña y fundamentalmente silencios. Lo relevante fue lo no dicho. Lo oculto”, afirmó en un tramo del escrito la jueza Lafourcade.
Para el Tribunal, el móvil de la privación ilegal de la niña fue por un “ajuste de cuentas contra el padre, por algún ilícito que este cometiera -vale recordar que cumplía por entonces condena por pirata del asfalto-”.
“Siempre se barajó la hipótesis de que había participado de un hecho contra algún personaje del narcotráfico y se sospechó fuertemente que esa persona podía ser Héctor ‘El Topo’ Moreyra”, aseguraron los jueces.

COMENTARIOS