REUNIÓN EN EL VATICANO, EN MEDIO DE LA TENSIÓN CON LA IGLESIA

Malcorra se reunió con el Papa y dijo que "no hay animosidad hacia el Presidente"

La canciller mantuvo un encuentro de una hora con el Sumo Pontífice. No se habló del rechazo al dinero para Scholas Ocurrentes

Al margen de saludar al Papa brevemente en el marco de su visita al cuartel general del Programa Mundial de Alimentos (PAM), organismo de las Naciones Unidas donde habló el Sumo Pontífice, ayer por la tarde la canciller argentina, Susana Malcorra , se reunió por más de una hora con Francisco en la residencia de Santa Marta, en el Vaticano.
"Hablamos del país de manera constructiva y positiva, y hablamos también del mundo", contó Malcorra a la prensa, ante la que admitió que, como argentino, el Papa tiene una profunda preocupación por su país, como por el resto del mundo.
"Fue una conversación muy rica, muy natural, donde no hubo ningún pase de factura, ni enormes diferencias filosofóficas", agregó, en una entrevista con la corresponsal del diario La Nación en Italia, en la que aseguró que desde el Santo Padre no hay "ninguna animosidad hacia el Presidente".
"Yo me encontré muy cómoda hablando con el Santo Padre, lo conocía, pero no tenía una relación fluida con él. Fue una conversación muy natural donde comparamos cuestiones múltiples y de ninguna manera yo noté en él ninguna animosidad, definitivamente, hacia el Presidente", dijo. "Y me parece que los ejes sobre los cuales estamos trabajando son los ejes que les preocupan al Santo Padre. Lo cual no quiere decir que en cierta ocasión, en cierto tema, en cierta decisión, él no pueda tener una perspectiva distinta siendo argentino y habiendo vivido tan de cerca estas cuestiones", destacó. "La verdad es que yo no encontré en la conversación esa lejanía a la cual se hace referencia, me parece que los argentinos tendemos a leer las cosas desde algo que es pupocéntrico (por el pupo), que nos caracteriza", agregó.
Malcorra admitió que en la larga conversación "el Santo Padre se mostró muy preocupado y ocupado por Argentina" por la cuestión de la pobreza, la cuestión de las oportunidades para los jóvenes y el narcotráfico, temas relacionados entre sí. "Hablamos mucho de eso, de cómo trabajar, de cómo hacer que este círculo vicioso se revierta y cómo efectivamente hay que dar un tiempo para que esto pueda ocurrir. Pero no hubo pasaje de facturas, hubo simplemente una conversación. Pensar en pasaje de factura desde la óptica del Santo Padre me parece que es banalizar la relación con una figura de una polenta y de una presencia como tiene él", dijo.
Durante la audiencia no se habló del rechazo de la fundación pontificia Scholas Ocurrentes a casi 17 millones de pesos que le había decidido donar el Gobierno, aseguró. Tampoco de la invitación que le hizo el presidente Mauricio Macri a Francisco para que viaje al país el año próximo. La canciller confirmó, sin embargo, la existencia de un proyecto para que Macri viaje al Vaticano para la canonización del beato José Gabriel Brochero, el domingo 16 de octubre próximo. En esa oportunidad sí podría darse una segunda entrevista entre el Papa y el Presidente.

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