EXPORTACIONES AGRICOLAS

El campo aportaría alrededor de 30.000 millones de dólares

De cumplirse este pronóstico, el resultado en valor bruto sería similar o levemente superior a la del ciclo anterior.

El campo tiene la fábrica de agrodólares que el país necesita para mejorar las reservas y afrontar el contexto internacional. De acuerdo con datos preliminares, el sector rural podría aportar 29.600 millones de dólares en exportaciones por la cosecha de la actual campaña 2013-2014.
Un reporte del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la entidad que conduce el economista Nadin Argañaraz, consignó que el Valor Bruto de la producción para la presente campaña rondaría los 42.892,5 millones de dólares, dentro del cual la soja aportaría 29.538 millones de dólares a la economía argentina.
"De mantenerse este escenario, el valor bruto de la cosecha se encontraría en valores similares, e incluso levemente superior que la del ciclo anterior y de la campaña récord de 2010-2011", indicó el informe.
Si se consideran los tres principales cultivos, soja trigo y maíz y "se tiene en cuenta un coeficiente razonable de toneladas exportadas/toneladas producidas, el valor de las exportaciones podría ascender a 29.643 millones de dólares durante el año 2014" dijeron y destacaron que las exportaciones de la soja alcanzarían los 23.630 millones de dólares.
En este escenario, particularmente las exportaciones de la soja alcanzarían los 23.630 millones de dólares, con una cosecha récord estimada en 54 millones de toneladas, indicó Argañaraz, quien realizó el análisis con Valentina Bulgarelli.
La campaña nacional 2013-2014 tiene una superficie cubierta de hectáreas totales que serían similares a las del anterior ciclo, con una leve baja del 2% y que totalizan las 33,61 millones de hectáreas en todo el país. En tanto, la superficie de soja se vería incrementada en un 1,4%, al alcanzar las 20,27 millones de hectáreas y sería el valor más elevado históricamente.
Según el Ministerio de Agricultura de la Nación, se proyecta una producción agrícola en Argentina que superaría los 103,90 millones de toneladas de los principales granos, 1,41 millones más que en 2012-2013 con un alza de 1,4% y se constituiría como un nuevo récord nacional de producción.
La cosecha de soja se estima en 54 millones de toneladas, cifra que representa un incremento del 9,5% y se constituiría como una nueva campaña récord de esta oleaginosa a nivel nacional.
El Valor Bruto de la producción para la presente campaña rondaría los 42.892,5 millones de dólares, dentro del cual la soja aportaría 29.538 millones de dólares a la economía argentina.

Un alivio para el Tesoro

Un último punto interesante a analizar en el informe de Iaraf es el ingreso de divisas producto de las ventas externas de la cosecha, los comúnmente denominados “agrodólares”.
Con estos resultados, el Gobierno nacional podría recaudar 9.521 millones de dólares derechos de exportación de los principales cultivos, del cual el 85% se explicaría por las retenciones a la soja.
Otras buenas noticias pasan porque el clima está ayudando en esta campaña. Así, en las últimas dos semanas se avanzó con la trilla y se logró recoger más de la mitad del área cultivada con la oleaginosa, donde se han obtenido un promedio de 3.400 kilos por hectárea y picos de 4.400 kilos.

Preocupa el giro negativo


De todas maneras, cuando todo hace suponer que la fuerte lluvia de dólares proveniente de la liquidación de la cosecha de soja comenzará a generar alivio para el complicado sector externo argentino, los datos del primer trimestre no pudieron ser más negativos.
Es que según los datos oficiales del Indec, en marzo la balanza comercial arrojó apenas 42 millones de dólares de superávit, lo que significó una merma del 95% con respecto a igual mes del año pasado.
Pero en el acumulado trimestral los resultados son aún más preocupantes, dado quie el saldo favorable el intercambio arrojó sólo 121 millones de dólares, es decir un 91 por ciento menos que en los tres primeros meses del 2013.
Si bien buena parte de esta situación es atribuible a las escasas ventas de productos primarios, a espera que la devaluación se trasladara a los precios de la soja en pesos que se paga en el país, lo cierto es que otros factores, como la espectacular caída en las ventas de automotores a Brasil y el incremento en la demanda de combustible, también atentaron con la mejora del resultado en la balanza comercial del trimestre.
Para encontrar una marca más baja, hay que retrotraerse al primer trimestre del año 2000, cuando los volúmenes de comercio eran mucho menores. También, por entonces, la economía argentina mostraba grandes problemas de competitividad, factor que ahora argumentan aquellos que consideran que otra vez el peso está sobrevaluado y ello deja fuera de mercado a muchos productos argentinos, como ser sin ir más lejos el vino.

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