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VAIVENES AGRÍCOLAS

Soja: más rindes y menos proteínas

Frente a un promedio histórico de 38,7% de proteína en la soja de la zona núcleo, en la última cosecha el nivel proteico cayó a alrededor del 37%, con lo cual aparece la tendencia de a mayor rendimiento con menor riqueza proteica, como ocurre con la oleaginosa en Estados Unidos.
La proteína es el componente de alto valor que tienen las harinas derivadas de esta oleaginosa y el dato no es menor si se considera que la Argentina surte a más del 50% del mercado mundial de harina de soja.
"Los mercados internacionales demandan harinas con valores altos de proteína y si no se cumple con los estándares aplican descuentos sobre el precio o llegan a rechazarla", explicó Rodolfo Rossi, fitomejorador a cargo del Programa Soja de Nidera.
Además, agregó que "esa desventaja genera menor competitividad en los mercados externos frente a otros países más atractivos como originadores de harinas de más alta calidad, que incluso reciben premios al superar esos estándares".
Marcelo Palese, del Servicio Técnico de Nutrición de Cultivos de Nidera, explicó que los niveles de fósforo y de azufre tienen un efecto marcado sobre el contenido de proteína en el grano.
Además, el cultivo se ve afectado por los problemas de oxígeno en el suelo en esta campaña, como también por el exceso de manganeso en hojas. "En el caso de la campaña 2012/13, la merma en el consumo de fertilizantes fosfatados con azufre (súper fosfato simple) afectó a los cultivos de soja. Sólo se estaría fertilizando el 65% del área total de cultivo y eso afecta al nivel proteico del grano", dijo el técnico.
Uno de los caminos a seguir para mejorar la carga proteica es la búsqueda de mejoras a través de la genética, ya que aparecen diferencias entre los materiales respecto de la capacidad de expresar los contenidos de proteína.
También señalaron los técnicos que hay otros factores en juego como la adecuación de las fechas de siembra y las rotaciones de cultivos.

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