Rosana Franco, de Federación Agraria Junín, reiteró las dificultades que afrontan los pequeños y medianos productores.
Rosana Franco, de Federación Agraria Junín, reiteró las dificultades que afrontan los pequeños y medianos productores.
TITULAR DE FEDERACIÓN AGRARIA JUNÍN

“Gobierne quien gobierne, debe pensar en quienes producen”, reclamó Rosana Franco

La dirigente ruralista dijo que los pequeños productores carecen de crédito, advirtió que están agobiados por la presión tributaria y resaltó que es indispensable fomentar las explotaciones regionales que abastecen al mercado interno.

Más de treinta mil personas están vinculadas directa e indirectamente a la actividad agrícola en las 200.000 hectáreas productivas que existen dentro del partido de Junín, distrito que se caracteriza por tener en general pequeñas y medianas explotaciones, sobre todo luego de las subdivisiones de la tierra que se hicieron al crearse el Centro Agrícola La Italia y Rincón del Carpincho.
Rosana Franco, titular de la Federación Agraria de Junín, resaltó la composición de este perfil de los agricultores juninenses y en ese sentido aclaró que “dentro de las aproximadamente 200.000 hectáreas productivas que tenemos, podríamos decir que hay sólo 30.000 concentradas en grandes extensiones, mientras que el resto está en manos de pequeños y medianos productores”.
La dirigente planteó que “hoy estamos viviendo momentos muy difíciles y frente a la gran incertidumbre que existe, el agricultor está evaluando qué va a sembrar y cómo lo va a hacer, porque carece de financiamiento bancario y depende del crédito que le otorgan los proveedores de semillas e insumos para seguir trabajando”.
Franco agregó que “a esta altura, la mayoría vendió la soja, porque de la cosecha solo queda un 20 ó 30%, cobró a un dólar de alrededor de 40 pesos y ahora los valores de los insumos están muy por encima, generándose un desfasaje importante. Para colmo, el trigo soporta un principio de sequía preocupante, porque desde junio que no llueve en esta zona, y entonces no se sabe cómo va a rendir, mientras que muchos vendieron”.
En ese sentido añadió que “una situación parecida se observa en la ganadería, porque los bovinos se venden en peso y los productos veterinarios y la sanidad se cotizan en dólares. En la explotación porcina, si bien el precio del capón llegó a 70 pesos y bajó algo el maíz, los productores sufren las consecuencias de los constantes vaivenes de la economía”.
Rosana Franco alertó que desde Federación Agraria Argentina se reclama permanentemente por la crisis que afecta a las economías del interior del país y si bien admitió que “en los últimos años hemos dialogado mucho con la dirigencia política” se quejó porque “se habló mucho, es cierto, pero soluciones hubo pocas”.
Qué se reclama
“Quienes gobiernan deben entender que los pequeños productores necesitan financiamiento para evolucionar e invertir y los bancos carecen de créditos o directamente tienen tasas imposibles de pagar, que desalientan la producción. Además, para no desalentar a la gente que resiste y vive o trabaja en el campo, hacen falta caminos para poder entrar y salir, para sacar la producción y también se requiere conectividad”, expresó Franco.
En la misma línea, reconoció que “los gobernantes entienden nuestros reclamos, pero no concretan políticas que respalden las producciones de las economías regionales, de los pequeños y medianos productores. Las producciones alternativas no se fomentan, cuando en realidad son las que abastecen al mercado interno”.
Franco expresó que “los pequeños y medianos productores podrían generar mucho más con líneas de crédito adecuadas, para permitir inversiones en tecnología y equipos, lo que al mismo tiempo daría impulso a la agroindustria, creándose nuevos empleos. Sin embargo, ante la falta de financiamiento bancario, dependemos de la buena voluntad de los proveedores, que tenemos que reconocer que en este contexto difícil ayudaron mucho y nos dieron una gran mano”.
La dirigente de Federación Agraria de Junín consideró que “el apoyo oficial es fundamental para las economías regionales, para fomentar las producciones alternativas y para que la gente siga en el campo y no abandone las explotaciones mudándose a la ciudad”.
Sobre esta cuestión, acotó que “sin apoyo, las fracciones más pequeñas se transforman en unidades económicas no rentables y sus dueños terminan alquilando sus predios, mudándose a la ciudad y dedicándose a otra cosa. Y quien se va del campo, después no vuelve. Además, la juventud tiene hoy otras expectativas de vida y para ir al campo y quedarse, hay que darle confort y propiciarle rentabilidad en sus explotaciones”.
Finalmente, Rosana Franco dijo que “hoy las condiciones de la economía las dicta el Fondo Monetario Internacional, pero desde diciembre, gane quien gane y gobierne quien gobierne, deberá ocuparse de implementar líneas de crédito para los productores, bajar la presión tributaria y fomentar la producción de las economías regionales de distinta escala, con desarrollo de las producciones alternativas, porque el campo ya no soporta más nuevas postergaciones”.

COMENTARIOS