La falta de agua causa estragos en los cultivos de la campaña gruesa.
La falta de agua causa estragos en los cultivos de la campaña gruesa.
PANORAMA AGROPECUARIO

Maíz y soja están en jaque por la sequía

Más de 13 millones de hectáreas implantadas con los cultivos mantienen una condición de humedad entre regular y mala.

La lluvia no llegó cuando la tierra y los cultivos reclamaban más humedad y como consecuencia de ese estrés hídrico la soja y el maíz pueden sufrir mermas sustanciales en sus rendimientos y generar pérdidas económicas a los productores.
Es que las lluvias registradas durante los días previos sólo brindaron alivio momentáneo en sectores puntuales del centro y sur de la región agrícola. La realidad muestra que durante la última semana se registraron precipitaciones de variada intensidad en distintas regiones del país, pero las mismas fueron insuficientes para recomponer el estado de déficit hídrico.
A la fecha, más de 13.000.000 de hectáreas implantadas con los cultivos de soja, maíz, e incluso girasol, mantienen una condición de humedad entre regular y mala.

La soja sufre más

El estrés hídrico afecta en mayor medida a lotes de soja que se encuentran entre diferenciación de vainas y comienzo de llenado de grano, mientras que lotes de maíz tardío aún no comenzaron a transitar el período crítico de definición de rendimiento.
Por otra parte, desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informaron que heladas registradas sobre el centro y sur de la provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba y San Luis causaron daños leves en lotes de soja y maíz de segunda ocupación que diferenciaban hojas.
En paralelo, la recolección de los primeros lotes tempranos de maíz comenzó en el centro del área agrícola nacional con rendimientos que hasta el momento se ubican por debajo del promedio zonal. En cuanto a los lotes tardíos, la restricción hídrica afecta el normal crecimiento y desarrollo del cereal sobre las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
Mientras que la cosecha de girasol continúa avanzando sobre el centro del área agrícola nacional, la oleaginosa implantada en el sur de Buenos Aires y La Pampa se encuentra llenando grano bajo una condición de humedad deficitaria, la cual se refleja en rendimientos esperados por debajo de los acumulados en las últimas campañas.

Impacto de las retenciones

La sequía que afecta a vastos sectores productivos de soja derivará en que las retenciones tengan un impacto mayor al previsto sobre los costos de los productos, de acuerdo con un reporte difundido por Valor Soja.
"Los productores argentinos golpeados por la sequía terminarán pagando elevadas retenciones en dólares, aún si logran cosechar 1.500 kilos por hectárea, ya que tributarán más de 110 dólares", alertó el trabajo.
En la zona pampeana, los productores agrícolas que este año registrarán quebrantos a causa de la sequía deberán pagar, de todas maneras, un elevado monto en concepto de derechos de exportación.
Con un precio esperado a cosecha de 278 u$s la tonelada (cierre del contrato Soja Rosario Mayo 2018 del Mercado a Término de Buenos Aires, MATba), los productores que logren obtener un rinde promedio final de 3.000 kilos por hectárea de soja de primera pagarán 229 dólares la hectárea.

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