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PANORAMA AGROPECUARIO

El campo festeja: suben 100% los ingresos

La baja de las retenciones para la soja y la quita en maíz, trigo, girasol y carne permitieron volver a obtener amplios márgenes de rentabilidad calculados en pesos, pero la devaluación aportó una ganancia adicional del 40%

Todavía no la tienen en el bolsillo, pero madura en el campo, en cada grano de maíz, de soja, de trigo o girasol, en cada kilo de ganado: la rentabilidad en pesos de los productores creció hasta el 100% luego de la devaluación y de la baja y quita de retenciones, situación que dibujó una sonrisa en todo el sector agropecuario.
La situación, generada tras una de las primeras definiciones del gobierno de Mauricio Macri, le dio al sector agrícola una inyección que lo revivió, después de sucesivas campañas en las que los márgenes de utilidad se redujeron drásticamente.
Es que la baja de los precios internacionales de los granos, la persistencia de altas retenciones y el retraso del tipo de cambio, frente al alza de los costos operativos y de los insumos terminaron erosionando la posibilidad de ganancia y en muchos casos dejaron pérdidas a la hora de los números finales.
Sin embargo, todo cambió en unas pocas semanas y ahora los productores podrán vender con aumentos en pesos que irán del 40 al 100%, según el cultivo de que se trate, llevando al bolsillo una rentabilidad mayor de la esperada con la quita de retenciones.
En números concretos, los chacareros que sembraron el año pasado con un dólar de 6 ó 7 pesos, cosecharán este año con una divisa que ronda los 14 pesos y a ello se debe agregar la ganancia por la baja del 5% en las retenciones de la soja y la eliminación en trigo, maíz y girasol.
Por el efecto combinado del salto devaluatorio que provocó la salida del cepo y la rebaja de retenciones (que actúan deprimiendo el llamado “dólar agrícola”), desde antes de las elecciones hasta ahora el tipo de cambio agrario mejoró 81% para el maíz (de 7,6 a 13,75 pesos), 88% para el trigo (de 7,3 a 13,75 pesos) y 118% para el girasol (de 6,3 a 13,75).
Para la soja el impacto de las medidas es menor, porque el gobierno mantuvo retenciones de 30% en vez de llevarlas a 0%, como en el resto de los granos. Aún así, la mejora del dólar sojero llegó en pocas semanas a 52%: pasó de 6,3 a 9,6 pesos.
“A las claras la cadena agroindustrial es uno de los sectores más beneficiados por las nuevas medidas económicas, mientras que en términos relativos productos como el maíz, el girasol y el trigo han ganado mucho más que la soja”, evaluaron dos analistas de la Bolsa de Rosario, Emilce Terre y Sofía Corina.
Un informe de esa entidad mostró que la mejoría de los precios al productor en pesos, desde el viernes 23 de octubre a la actualidad, ha sido algo menor, de 78% para el trigo y el maíz, de 100% para el girasol y de solo 38% para la soja (ver infografía). Esto se debe en algunos casos a las distorsiones en el mercado denunciadas por las entidades rurales.
Pero sobre todo a que los precios en dólares han prolongado sus caídas. Según el experto Ricardo Baccarín, a lo largo de 2015 en el Mercado de Chicago se registraron bajas del 21% para el trigo, de 16% para el maíz y de 13% para la soja. Juan Manuel Garzón, de la Fundación Mediterránea, calculó por su lado que en este nuevo año la soja podría bajar otro 11%.
La inyección de pesos para la agricultura pampeana (en dólares, la suba de los precios al productor ha sido bastante menor, de entre 20 y 37%, y no llegó a la soja), debería surtir efecto inmediato sobre los balances de las empresas agrícolas, pero nada asegura que los beneficios perduren en el mediano plazo, en especial si el gobierno macrista no tiene éxito en frenar la inflación.
“Los costos de producción probablemente se acoplarán a los valores del mercado actual. En consecuencia, las ganancias extraordinarias en esta campaña -por haber sembrado con un dólar de 9 pesos y cosechar con un tipo de cambio de 14 pesos-, serán simplemente eso: extraordinarias”, avisaron las especialistas de la Bolsa de Rosario, que recomendaron apuntar ahora a mejoras sistémicas, como incorporar tecnología, mejorar la comercialización y hacer obras de infraestructura pendientes.

Qué dicen
los economistas

Especialistas de la Fundación Mediterránea consideraron que hay una importante mejora de la rentabilidad agrícola esperada bajo el nuevo escenario económico. Los economistas Juan Manuel Garzón y Francisco Bullano del IERAL analizaron la temática en el último número de la revista Novedades Económicas de la Fundación de origen cordobés. Consideraron que tres decisiones de política económica del nuevo gobierno han modificado para bien la trayectoria del negocio agrícola en el actual ciclo 2015-2106:
a) la liberación del mercado de cambios y suba del valor del dólar;
b) la eliminación/reducción de impuestos a las exportaciones y
c) la sustitución de los registros de exportación por un esquema de declaraciones informativas.
"De la mano de estas decisiones se observa una importante mejora en la rentabilidad esperada de la inversión agrícola en campos en arriendo, la que se encaminaba a tasas fuertemente negativas en el escenario de continuidad de la política económica llevada adelante por el anterior gobierno", indicaron.
También señalaron que "por caso la tasa de retorno esperada en un sistema de producción que opera bajo campo alquilado en zona Marcos Juárez (y que pagó 16 quintales de alquiler al inicio del ciclo 15/16), con alta predominancia de soja en el planteo (66% de la superficie), pasó del 19% negativo (sobre activos, en términos reales) al 14% positivo". "Si en este sistema el maíz es cultivo dominante (66% del área), la tasa de retorno se ubica en el 22% positivo", manifestaron los especialistas.
Expresaron que en zona de Jesús María (Córdoba), con sistema de producción bajo campo alquilado, 8 quintales de alquiler al inicio del ciclo, alta predominancia de soja en el planteo, la tasa de retorno esperada (en términos reales) pasó del 29% negativo al 5% positivo.
"Si en este sistema, el maíz es cultivo dominante, la tasa de retorno se ubica en el 13% positivo y el nuevo escenario económico beneficia a todos los que trabajan la tierra, ya sea ésta propia o de terceros", analizaron. Mientras que en el caso de los propietarios que cedieron sus tierras a terceros y que acordaron el pago de alquiler al inicio del ciclo (en pesos equivalente a una cantidad de quintales), aún no se han visto favorecidos por los cambios de política, según la evaluación.
"No así, los propietarios que arreglaron cobrar a cosecha, que sí serán alcanzados por la mejora mientras que "finalmente, las proyecciones en materia de rentabilidad agrícola se basan en rindes teóricos medios para cada zona". Se trata de 4000 kilos de soja de primera en Marcos Juárez y 3200 kilos en zona Jesús María, factibles de lograr con las mejores tecnologías disponibles y bajo condiciones climáticas normales.
"Lamentablemente, en las últimas semanas el exceso de lluvias está castigando a todo el sudeste de Córdoba y otras regiones del país, con efectos por ahora impredecibles, pero que podrían reducir los rindes efectivos respecto de la capacidad productiva potencial de las distintas zonas", sostuvieron.
En número, los productores no son tanto más que los trabajadores de un sindicato importante, unos 200.000. Pero de cómo les vaya a ellos dependen muchas otras actividades, especialmente en el interior.

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