El juninense Juan Policastro en una parte del trayecto de los 160 kilómetros de la competencia “Ultra Amanecer Comechingón” 2019.
El juninense Juan Policastro en una parte del trayecto de los 160 kilómetros de la competencia “Ultra Amanecer Comechingón” 2019.
ATLETISMO EN CORDOBA

Juan Policastro participó del “Ultra Amanecer Comechingón”

La exigente prueba de 160 kilómetros o 100 millas “Ultra Amanecer Comechingón” 2019 (UTACCH) se realizó en Córdoba, siendo ganadores Gustavo Reyes, de Neuquén, y Adriana Vargas, de Santa Rosa de Calamuchita (Córdoba).
El juninense Juan Policastro estuvo presente, teniendo que dejar la competencia en el kilómetro 110, en el puesto Villa Alpina, luego de esforzarse mucho para tratar de llegar al final de la prueba.
El citado Policastro, en cuanto a cómo comenzó a gestionarse esta nueva experiencia deportiva para él, señaló:
“Luego de participar en los 83 kilómetros en Ushuaia, en abril pasado, seguí entrenando tranquilo, debido a que debía recuperarme del principio de hipotermia que había padecido en esa competencia. Ello me llevó casi un mes, en el cual realicé solo entrenamientos livianos de gimnasio, en bicicleta y trotes.
Esos trabajos regenerativos me permitieron comprobar que tenía molestias en las rodillas, pero no le di mucha importancia, ya que era algo muscular. En la última semana de junio, participé de la Serie Salomón sobre 30 kilómetros en Tandil (K-Series), usando esa distancia como entrenamiento. Fue allí donde se acentuó más el dolor de rodillas, especialmente en las rótulas, aunque bueno para ciertos músculos.
Tuve que parar mi preparación, las dejé descansar a las piernas durante dos semanas y nos adentramos a otra nueva aventura de UTACCH 2019, esta vez con 100 millas/160 kilómetros. No estaba cien por ciento físicamente, pero si muy bien de la cabeza”.
Sobre cómo fue la prueba de Córdoba, manifestó Policastro: “A las 12 del mediodía del sábado 8 comenzamos las primeras seis horas. Las hice como las tenía programada, luego comenzó el ascenso al Cerro Champaquí, etapa que se hizo dura y más lenta, pero bien al final, ya cerca de la una de la madrugada, estaba en la cima. Luego, empezó la bajada muy técnica, la cual me hizo retrasar más de lo esperado por cuidar mis rodillas. Nos tocó una linda noche, que me acompañó todo el descenso, con poco frío, nada de viento. Luego de pasar por varios puestos de abastecimiento, el sol se hizo presente, generando una nueva vista desde la montaña. Como había bajado el ritmo, debía acelerar y fue ahí donde en la última hora de bajada, esforcé las rodillas y dijeron ´basta´ en el kilómetro 91. Fue un descenso muy abrupto, eso condicionó mucho mi ritmo, que se hizo muy lento, así que cerca del mediodía, desistí de hacer todo el recorrido, sabiendo que iba a terminar muy tarde. Fue así que los últimos 20 kilómetros, troté suave, caminé, e hice mucho bastoneo, entre bajadas y subidas, hasta Villa Alpina, donde llegué a las 14´10”, finalizando allí mi aventura”.
Para finalizar, Juan Policastro expresó: “Nunca bajé los brazos, nunca me sentí mal, nunca me desanimé, sabiendo que quien viene a la montaña, sabe que volverá. Es lo hermoso de la naturaleza y la conexión con uno mismo. Sé que lo intentaré otra vez y otra, hasta lograrlo. Aprovecho a dar gracias a todos los amigos que me siguieron y a mi familia que me acompaño a esta aventura”, completó el atleta de pruebas extremas.

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