ENTREVISTA DE DEMOCRACIA

Darío Pagliaricci: "El ciclismo es una pasión que no se puede abandonar"

El gran pedalista de Junín contó sus inicio en el deporte y también habló del gran 2018 que viene teniendo.

Hace 20 años vive en Junín. Comenzó a pedalear a los 10 años en caminos rurales en Alberdi, localidad en la que nació hace 42 años. Luego pasó a la ruta y se insertó en las pistas, con bicicletas con cuadros diseñados a medida.
Actualmente, Darío Pagliaricci continúa pedaleando, siempre preparado para la próxima competencia. Además lleva a cabo una escuelita en la que tiene cerca de 25 alumnos. Un deporte con todas las letras y a continuación cuenta su historia en Democracia.

- ¿Cómo comenzaste a transitar en el ciclismo?
- Comencé desde chico, en Alberdi, por mi hermano (Marcelo) que salía a pedalear con un grupo de amigos y empecé a enganchar con ellos. Primero fue en tierra, me entusiasmé, pasé a la ruta y luego a la pista. Continué practicando en mi pueblo y luego salí a competir en la Región, ahí ya tenía alrededor de 10 años. Después, a los 11, transité por los torneos nacionales, infantos y empecé a meterme más a nivel país. Desde ahí no paré más hasta los 20 años, cuando corté para irme a estudiar a Buenos Aires y volví a los 25.

Mi primera bici fue una Diamond tipo cross, tipo freestyle como se dice ahora, de color cromada que me regaló mi tía. Tenía esos asientos largos con suspensión. Darío Pagliaricci. Ciclista, de 42 años.

- ¿Cómo fue el acompañamiento de tus allegados?
- Siempre avancé a la par y acompañado de mi viejo (Carlos) quien cuando era joven iba a ver las carreras, practicó un tiempo el ciclismo y siempre le gustó mucho. Hasta el día de hoy que sigue yendo todos los santos domingos a las competencias.

- ¿Cuál fue tu primera bicicleta?
- Mi primera bici fue una Diamond tipo cross, tipo freestyle como se dice ahora, de color cromada que me regaló mi tía. Tenía esos asientos largos con suspensión. Después mi viejo compró un cuadro hispano francés, de fierro, para mi hermano que luego me quedó a mí. A los 11 años, cuando ya competía a nivel nacional, me hicieron un cuadro a medida. Uno va creciendo y evolucionando hasta caer en uno de carbono. Hoy el límite de peso es de 7,5 kilos en adelante.

- ¿Qué fuiste a estudiar a Buenos Aires?
- A los 19 años me fui a Buenos Aires a seguir con mis estudios en la UBA. Soy especialista en tomografía computada y resonancia magnética. Apenas regresé de Capital Federal, trabajé dos años en una clínica y sinceramente no me gustaba. Además no podía salir a pedalear, no tenía tiempo y justo salió un laburo mejor, así que lo dejé. Tuve oportunidades de volver a la rama de la salud, pero definitivamente dije que no. Ahora trabajo en el campo con mi viejo y estoy a cargo de la pizzería Tío Lucas donde hago la parte administrativa.


- ¿Ahora tenés más tiempo para pedalear?
- Luego de todo eso, volví a pedalear y no paré más. Voy y vengo al campo y estoy todas las mañanas en el laburo de acá en Junín

- ¿Qué balance hacés del 2018?
- Sinceramente estoy muy conforme con mi rendimiento en el Máster, más que nada con la escuelita que tengo de ciclistas que nos fue muy bien en el torneo del fin de semana pasado y obtuvimos muchas medallas. Hay gente que hacía rato venía luchando para estar en el podio y se le dio. Han ganado más de dos medallas cada uno. Esto lo hago de los 10 años, me gusta mucho y se siente diferente, siento que el ciclismo es una pasión, no se puede abandonar.

- ¿Viajás seguido a Alberdi?
- El domingo después del campeonato nos fuimos a Alberdi donde nos recibieron con el autobomba, dimos una vuelta y nos recibieron todos los vecinos en la plaza. Sigo estando en contacto con mis amigos de allá, donde además tengo a mi familia y voy seguido. Por eso cuando se enteraron que ganamos, nos llamaron y fuimos con mi amigo Alejandro Agno que también ganó. Estuvo muy bueno


- ¿Cómo funciona tu escuelita?
- Arranqué hace 10 años con “Pagliaricci Ciclismo” con alumnos de la zona haciendo entrenamientos acá en el velódromo de Junín y llegué a tener 50 alumnos. Tuve gente que me ayudó y después me fui centrando en personas que buscan objetivos serios. Ahora debo tener 25 alumnos, de los cuales 13 compitieron el fin de semana pasado que agarraron 23 medallas, por lo que es muy positivo. En el velódromo practicamos dos veces por semana y después vamos a la ruta. Todo con mucho empuje y entusiasmo.

- ¿Qué competencias se vienen?
- Nosotros nos mantenemos y seguimos entrenando día a día. Vamos a correr la carrera de Junín en tres semanas en ruta. Después viene San Luis en diciembre y el año que viene todo el calendario de ruta y el de pista de nuevo. Cuando se corta un poco a mediado de año, se hace pretemporada y gimnasio para no parar de pedalear.

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