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HOCKEY SOBRE CÉSPED

Haciendo historia, Los Leones van por el oro ante la selección belga

Después del empate 3-3 entre Argentina y Holanda, en el debut para ambos seleccionados en los Juegos Olímpicos, el técnico del conjunto holandés, el argentino Maximiliano Caldas, había asegurado: “Argentina puede ganar la medalla de oro. Hay siete equipos con posibilidades y éste es uno de ellos”. Caldas, el mismo que el martes le tocó padecer la derrota por 3-1 en las semifinales ante Bélgica, rival definitivo de la Argentina, justificaba su argumento en que el seleccionado albiceleste posee “un gran córner corto, delanteros interesantes y una forma de jugar bien definida”. La opinión de uno de los entrenadores más respetados hoy en el hockey mundial refrenda la paridad en la rama masculina. Basta con mirar quiénes lucharán esta tarde, desde las 17, por la medalla de oro: dos seleccionados debutantes en esta instancia olímpica. Y así como la Argentina (7º en el ranking mundial) vapuleó a Alemania desde el primer cuarto, Bélgica (6º) fue minando las fuerzas de Holanda -aunque con menos contundencia- hasta cristalizar un 3-1 inapelable.
A falta de los actores de siempre, la presencia de estos dos equipos en el duelo decisivo pueden generar sorpresa, aunque no tanto.
Dentro de este delicado equilibrio entre los varones, Bélgica fue de los equipos que más creció en los últimos años y logró entreverarse en el lote de potencias.
Con un promedio de edad de 25 años, los belgas cuentan como figuras al capitán Dohmen y al goleador Tom Boon. Asegurado el pasaje a la final, Retegui se abocó a la tarea de encontrar soluciones debido a las fracturas de Matías Paredes y Matías Rey, dos jugadores clave que ya quedaron descartados del cruce por el oro. En sus lugares entrarán las piezas de reserva Isidoro Ibarra y Luca Massó, que nació justamente en Bélgica (vive en Bruselas), es nieto de Eddy Merckx -considerado el mejor ciclista de la historia- e hijo de Eduardo Massó, ex tenista del circuito ATP.
Las de Paredes y Rey son dos bajas sensibles que afectan directamente a la posesión y al perfil agresivo del equipo, y la labor del cuerpo técnico consistirá en que los dos nuevos capten la frecuencia del equipo en la cancha desde el primer minuto.

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