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CLAUSURA

River: no pudo y no supo

El Millonario no pudo superar al equipo de Caruso Lombardi en un partido muy trabado, dominado por los pelotazos y la falta de fútbol; además, se lesionó Arano y los técnicos de ambos equipos fueron expulsados por el árbitro Pablo Lunati.

El equipo de Matías Almeyda, River Plate, que comparte la cima con Instituto,  no pudo superar ayer a Quilmes en un partido muy chato, por la fecha 23 del Nacional B. El primer tiempo fue insípido y marcado por pelotazos frontales, deslizados por ambos equipos. River no pudo romper el cerco empleado por el equipo de Caruso, que apretaba bien en la zona de gestación de fútbol del equipo millonario. El Chori Domínguez fue uno de los más custodiados por los mediocampistas Garnier y Díaz. Cavenaghi se tiraba hacia los costados para juntarse con Ocampos y sortear la ferrea defensa de Carli. Recién a los 25 minutos River creó una buena conbinación entre el Chori y Cavenaghi, la cual terminó sin éxito por la astucia de Garnier. La jóven pareja de centrales: Ramiro Funes Mori y Gonzáles Pires, no pasó mayores sobresaltos. Quilmes logró anular el juego por las bandas de Sánchez y Ocampos, las principales vías de juego de River. Y por eso, la mitad de cancha se convirtió en el terreno más disputado por ambos equipos. Ponzio no gravitó demasiado y Cirigliano se dedicó a marcar. Pocas llegadas, todas mediante tiros libres para ambos equipos. Recién a los 40 minutos Sánchez disparó por arriba del travesaño. Caruso puso a sus jugadores en campo contrario y obligó a River a entrar en su juego. El segundo tiempo fue distinto. River entró decidido pero sin mucho juego. Almeyda movió el banco y colocó en cancha a Trezeguet, quien ingresó por Cirigliano. Luego, Caruso puso a Cautelucho en lugar de Mandarino. Las más claras fueron de Trezeguet que erró una chance debajo del arco, y Ponzio que estalló un pelotazo en el palo. River buscó pero no supo cómo romper la férrea resistencia de Quilmes, que tuvo un partido muy ordenado tácticamente. 

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