FÚTBOL PROFESIONAL

Nicolás Valentini: “Se nos dio todo y tuvimos un gran 2021 con Boca”

En una entrevista exclusiva con Democracia, el defensor surgido de Sarmiento analizó el año que tuvo en el Xeneize que incluyó firma de contrato, debut en la Primera y roce internacional. “Sueño con jugar en Europa y un mundial”, proyectó.

Paraná. Boca visita a Patronato en el marco de la fecha 13. Van 15 minutos del complemento. El juninense Nicolás Valentini está sobre la línea de cal pronto a ingresar al campo de juego. El 8 de mayo de 2021 no será un día más en su vida deportiva.
En el mismo año que le tocó firmar contrato como profesional; perdió una final de Reserva ante Sarmiento; y gritó campeón y súper campeón de la divisional. Asimismo, tuvo roce internacional, tanto con la Primera como con la Reserva. Un año que aún no terminó y que puede tener más sorpresas.
En un diálogo exclusivo con Democracia, Valentini recordó sus inicios en nuestra ciudad, abordando sus pasos por RiverPlate y el Verde, los dos años en la pensión del Xeneize y su consolidación como futbolista del plantel de Sebastián Battaglia.

-¿Qué balance haces de la Reserva en el 2021?
-Fue un año muy bueno, tanto a lo largo del torneo como en la última final que jugamos contra Sarmiento. Se nos dio todo, fuimos eficaces y jugamos muy bien. Un balance muy positivo.

-¿Qué se siente ser el súper campeón?
-Es un privilegio muy grande, es algo que buscamos siempre y nos esforzamos para eso. Perdimos la primera final contra Sarmiento que, para mí, tuvimos que haberla ganado porque en el torneo habíamos sacado 11 puntos de diferencia.

-¿Había quedado una espina clavada?
-Sí, y en lo personal, no me había sentido muy bien en la primera final. No podía ir público y había personas de Sarmiento gritando y no estuve cómodo. En el último partido estuvimos más enchufados.

-¿Es especial enfrentar a Sarmiento?
-Es un equipo en el que jugué antes y le tengo mucho afecto, pero yo intento ser lo más profesional posible: me pongo la camiseta de Boca y no me importa quién esté enfrente.

-¿Qué se siente estar en uno de los mejores clubes en el mundo?
-Es un orgullo grande. Hay momentos en los que te acostumbrás y no sabes dónde estás. Hay que tener siempre los pies sobre la tierra y no regalar nada. 

-¿El roce internacional se siente distinto a la dinámica de juego en la Argentina?
-Sí, igual en nuestro país hay muy buenos futbolistas en las inferiores y Reserva. Sin embargo, cuando nos fuimos afuera se notaba la diferencia de calidad e intensidad. Jugamos un campeonato en China, en el que nos enfrentamos al Santos de Brasil en la final, y tenían un juego más vistoso. Los brasileros tenían mucha calidad.

-¿Cuál  fue el futbolista o referente de Primera que más te habló?
-Marcos Rojo. Sobre todo, cuando debuté en Primera que entré por él y me dio varios consejos. Un fenómeno.

-Desde chiquito eras hinchas de Boca: ¿Por qué y por quién?
-Toda mi familia era fanática y a mí de chiquito me gustaba el fútbol. Por eso, enseguida me pusieron la de Boca. No había opción.

-¿A qué jugador admirabas de chiquito?
-A Carles Puyol, el central del Barcelona. Me gustaba la garra que tenía para ir a cada pelota y creo que por eso fue lo que fue: capitán, durante varios años, del Barcelona campeón de todo. 

-¿Hoy en día qué jugador te representa a nivel internacional?
-Siempre me llamó la atención Sergio Ramos. Intento copiar sus movimientos en la parte defensiva y tiene mucha personalidad.

-¿Qué significó la firma de tu primer contrato como profesional?
-Fue un sueño cumplido por todo mi esfuerzo ,el de mi familia y de todas las personas que apoyaron. En ese sentido, fue una emoción muy grande.

-¿Qué hiciste con tu primer sueldo?
-No te voy a decir, como todos, que se lo dieron a las familias. En mi caso, me compré ropa: un par de zapatillas y una remera.

-¿Te costó adaptarte a la pensión de Boca?
-Me adapté bastante rápido y se volvió mi segunda casa. Apenas llegué me hicieron sentir cómodo y, de esa forma, me adapté fácilmente. Es para resaltar el lugar de mis compañeros y las personas que forman parte de la pensión. Desde que llegué hasta que me fui me dieron lo mejor.

-¿Alguna vez pensaste en abandonar el fútbol?
-Un montón de veces. Muchas veces uno tiene millones de problemas y piensa en esa posibilidad. Soy un apasionado por el fútbol y mi familia me ayudó mucho. Es complicado estar solo, lejos de casa, con tan solo 14 años. Luego vino la firma de contrato y eso te da fuerzas para seguir.

-¿Cómo es la vida de un jugador de fútbol profesional?
-Te da y te saca muchas cosas. Pierdo tiempo con mi familia y amigos, no puedo salir o mostrarme tanto como salen todos ellos. Después, obviamente, te da otras cosas que son lindas, como el torneo de Reserva.

-¿Cómo es un día en la vida del Coco Valentini futbolista profesional?
-Me levanto a las 7, voy al predio que tiene Boca en Ezeiza y hago un poco de gimnasio. Entrenamos a las 9, como en el club, donde es obligatorio el almuerzo; duermo una siesta en mi departamento y vuelvo a ir al gimnasio a la tarde. A partir de las seis de la tarde tengo el día libre para juntarme con mis amigos o mirar alguna serie.

-¿Te hacen sentir reconocido cuando caminas por las calles en Buenos Aires?
-No. Salvo alguno que es fanático de Boca que me pide de sacarnos una foto.

-¿Y en Junín?
-Ya me conocen de hace mucho, entonces es lo mismo de siempre. Sin embargo, justo ahora, cuando empecé las vacaciones acá (en Junín), estaba tomando sol en la pileta y unos chicos chiquitos me empezaron a gritar para que me acercara y nos sacáramos una foto. Eso fue lo más loco que me pasó. 

-¿Pensaste que hubieras hecho si no jugabas al fútbol de manera profesional?
-Hubiera estudiado. Me gustaba periodismo deportivo o algo relacionado.

-¿No pensás en hacerlo de manera paralela a lo que es hoy tu trabajo?
-Sí, me gustaría. El tema es que andaba muy jugado con el tiempo. Tendría que seguir alguna carrera, pero nunca me puse las pilas. 

-¿Cómo es la vida en Buenos Aires?
-Hay personas a las que quizás le cuesta más. Yo me pude adaptar fácil porque me fui muy chico. La mayoría de la gente se va a los 18 a estudiar. Yo a los 14 estaba solo allá por el sueño de ser jugador.

-¿Y el mundo Boca?
-Lo tenés que vivir para entender. Es un mundo extraordinario. Te da muchísimas cosas y te hablo de mi caso, que siempre fui jugador de Boca, desde muy chiquito.

-¿Cómo fue conocer a Messi?
-Impresionante. Lo saludé y no le dije nada. Todo muy tranquilo porque no quería molestarlo. 

-¿Aspiraciones para el futuro?
-Poder llegar a jugar en Europa y jugar un mundial. 

-¿Qué liga europea te gusta?
-La liga italiana. 

-¿Coqueteas/imaginas volver a vestir la casaca de Sarmiento en algún momento?
-Sí, no tengo ningún problema. No es algo que esté buscando ahora, pero en un futuro no tendría ningún problema.

-¿Seguís lo que pasa en el club?
-Miro Instagram. Sigo a la página y las diferentes actividades que: lo que hacen con los nenitos no tanto el fútbol.

-¿Cómo recordás tus inicios en “La Loba”?
-Nosotros jugábamos en el Club Social cuando éramos chicos y, más o menos a los doce años, me fui para “La Loba”. Tengo un lindo recuerdo al día de hoy. Un lindo club en el que compartí mucho con mis amigos y la pasé muy bien. Recuerdo a los profes José Torero, el Flecha Martínez y Mauricio Gianfracesco. Me ayudaron mucho y forman parte de lo que hoy soy.

-¿Y de tu paso por Sarmiento?
-También. Fue un empujón muy grande para jugar en AFA y ahí tuve la suerte de que me vieran en Boca. Al igual que con “La Loba”, tengo muy lindos recuerdos de Sarmiento. Un muy lindo club y estoy muy agradecido con ellos.

-¿Qué recuerdos guardas?
-Muchos y muy lindos: desde el primer partido en AFA cuando viajamos en colectivo para enfrentar a Ferro con un gran entusiasmo. El jugar en esa categoría y enfrentar a grandes equipos generaba mucha adrenalina. Fue en Novena cuando enfrenté a Boca y después me fui para ahí.

-¿El entrenador que más te haya marcado en el Verde?
-Pasaron muchos. Tuve la suerte de tener a varios coordinadores y entrenadores buenos. El que me ha ayudado mucho y también me puso de seis, cuando yo antes jugaba de cinco, fue Julián Coppolino. 

Valentini tiene claro el recuerdo de sus inicios y cuánto le costó alcanzar este presente. Si bien la incertidumbre se genera en torno a su futuro futbolístico, será cuestión de tiempo que llegue el momento de dar el salto al fútbol europeo, al que él mismo quiere llegar.

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