FÚTBOL

Ricardo Miguel “El Loco” Piccirillo

De la entrañas de Villa Belgrano, se codeó con los mejores de Jorge Newbery e hizo carrera en los equipos de la zona.

Dionisio García me puso “El Loco”. Fue porque andaba a los gritos adentro de la cancha. Nací en Pehuajó y de muy chico mi familia se vino a Junín. De movida me fui a Villa Belgrano, fiché en la décima división. Tenía 9 años. Me acuerdo de Iglesias, que era el arquero.

Rápidamente subí de categoría. García me puso en quinta a los trece años. Debuté en primera contra Jorge Newbery a los 15 años, siempre de la mano de Dionisio. Pasó que no tenía suplentes y yo había jugado en la quinta como preliminar. En esa época jugaba Spadano y pateó un tiro libre con tanta mala suerte que le pegó a la tierra y se lesionó.  Yo no quería entrar, menos viendo los “monstruos” que estaban jugando. Fue ahí que vino Juan Carlos Vílchez, se cruzó toda la cancha atento a lo que estaba pasando,  y me dijo “pibe entrá y divertite que ninguno de estos te va a pegar una patada”. Lo amé de por vida, un tipazo.

Entré y me fui a jugar de once. Me marcaba Tinco López, imposible de pasar. Dos o tres veces lo pude esquivar y lo volvía a tener enfrente en el acto.

Ya después se fueron muchos de los jugadores que estaban y pudimos armar un lindo equipo con los Pereyra, el Perro Pezoa, Guillermo Bello, Camarotta, Deheza. Nos fue bastante bien.

En febrero del ´76 me llevó River, a préstamo, con Darío Saponara, Abel Oliver, Ariel Vivas, Salvo. También hicimos una buena campaña.

Sucedió que me quedé sin laburo y me fui a trabajar al buffete de Jorge Newbery como un año y pico. Me invitaron a jugar ahí pero yo no estaba del todo convencido por la amistad que había generado con la gente de Villa.

La cuestión fue que me pidieron el pase igual y me ficharon. Estaba Azconzábal de técnico. Pero yo me imaginaba que no iba a jugar nunca. Adelante lo tenía a Villaplana en el banco conmigo. Además estaba el Colorado Cabaña, el Cabezón González y Peteca Molina. Imposible jugar. Pero cuando se fue Azconzábal, se fueron un montón de jugadores atrás. Llegó Omar Valdéz. Ahí arranqué de 7, con el Negro Morán de 9 y Peteca de 11. Un equipazo. Estuve dos años en Newbery.

Después me fui a jugar a la zona. Ya Newbery no podía pagar y afuera se ganaba bien. Me fui a la Liga de Arenales, con Fortín Tiburcio. Estaban Julio Correas (que después se fue a Sarmiento), el Pelado Massari, el Fito Barzola (que después se fue a Lanús), el Botija Bur de Arenales. Perdimos la final con el 12 de Octubre de Ferré.
Pasé a Huracán de Rojas un año y luego a Jorge Newbery de Rojas. Cuando volvía para jugar a Tiburcio me fue a buscar Sergio Tambussi, de Agustina. Ahí tuve la suerte de jugar con el Gringo Balbi y el Keto Barco, un fenómeno. Salimos terceros en el campeonato.

Me salió la oportunidad de irme a Huracán de Arribeños, un año. Luego pasé a Belgrano de Arenales, donde fuimos subcampeones.

En Belgrano tuve un accidente muy grande. Un defensor me pegó de atrás a la altura de la cintura y quedé tendido en el suelo. No sentía las piernas. Estaba el Clavo Castro que entró de raje a la cancha y pidió que no me tocaran. Sacaron un tablón de la cantina, me pusieron arriba y me trajeron a Junín. Teóricamente no iba a caminar más.  Pero a los seis meses empecé a sentir los pies nuevamente. El neurólogo me pidió que no hiciera más deportes, que había tenido un Dios aparte.

A los 4 meses de recuperado me fui a jugar un torneo de veteranos al complejo San Martín. Y no paré más. Después empecé a jugar al tenis y hasta el día de hoy lo sigo haciendo.

Hoy no salen jugadores porque falta base. Un chico que llega a primera no sabe cabecear la pelota. A nosotros Dionisio García nos colgaba pelotas del travesaño y había que saltar a cabecearlas con los ojos abiertos. El que cerraba los ojos, recibía un coscorrón. Hoy no hay dedicación exclusiva. No están más los Castro, Moyano, Marengo, García.  Cuando un chico no iba a la práctica, se iban a la casa a ver qué le había pasado. Si necesitaba algún medicamento o lo que fuera. Hoy no te miran ni la muela.

Maradona o Messi?. Messi es tremendo, pero el Diego era el Diego. Me quedo con Maradona.

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