Los socios vitalicios recorriendo el
Los socios vitalicios recorriendo el "Eva Perón" junto a Democracia.
SARMIENTO

Ítalo Marone, Rubén Iurescia y José Castro, socios del Verde con un sentimiento vitalicio

Hace más de 30 años que pagan la cuota social religiosamente. Son testigos del crecimiento. Estuvieron en las buenas y en las malas y disfrutaron de aquellos jugadores que el tiempo los transformó en glorias. La historia de tres hinchas y de un amor eterno.

Ítalo Marone, Rubén Iurescia y José Castro forman parte del distinguido grupo de socios vitalicios del club Sarmiento. Los tres tienen muchas cosas en común. Hace más de 30 años que religiosamente pagan la cuota social. Son testigos del crecimiento e integran ese grupo de hinchas que está siempre.
Ítalo tiene 88 años; Rubén, 81; y José, 68. Los tres dialogaron con Democracia sobre el amor que les despierta Sarmiento. Contaron su historia, recordaron a los grandes equipos y a aquellos jugadores que el tiempo los transformó en glorias.
Además de ser socio vitalicio del Verde, Ítalo Marone escribió un libro de dos tomos donde cuenta la historia de Sarmiento en el profesionalismo. Realizó este trabajo con el gran aporte de su amigo Roberto Dimarco.

Antes se jugaba para ganar y hoy los equipos juegan para no perder. Ítalo Marone

Taqueta Barrionuevo era un jugador impresionante, a mí me dicen que estoy loco, pero yo lo comparo con Maradona. Rubén Iurescia

El dinero que uno aporta como socio es mínimo, pero representa también un apoyo y un acompañamiento a lo que se está haciendo. José Castro

En su caso, el amor por el club comenzó desde muy chico. Al respecto, Ítalo recordó: “Cuando nos vinimos a vivir a Junín, mi hermano mayor se hizo hincha de Sarmiento, empezó a ir a la cancha y también me empezó a llevar a mí. Sería el año 1935, 1936. Yo nací en el 32, así que tendría tres o cuatro años”.
Agregó: “En aquel entonces mi papá tenía un Ford A, la cancha de Sarmiento todavía estaba en el asilo y me acuerdo de ver los partidos arriba del techo del Ford A. Yo era muy chiquito. Pero fueron pasando los años, mi hermano me siguió llevando y al final yo también ya era hincha de Sarmiento”.
“Cuando yo tenía ocho años ya sabía mirar un partido de fútbol, ya conocía las reglas y me daba cuenta de muchas cosas que se aprenden yendo a la cancha”, completó don Ítalo.
La familia, el fútbol, la cancha y los logros deportivos fueron despertando en él un sentimiento que sería eterno. Entre los recuerdos imborrables, Marone contó: “La primera vez que vi campeón a Sarmiento fue en el 43, 44 y 45. Ganó los campeonatos de la liga y eso le permitió jugar un torneo nacional que en aquel momento organizaba la AFA, se llamaba Copa de la República. Y en ese torneo fue la primera vez que Sarmiento se pudo codear con los equipos más importantes del país”.
Completó: “Y en el 45 Sarmiento salió campeón de la Provincia de Buenos Aires, fue el mejor equipo amateur de la provincia. Les ganó a todos y en la siguiente ronda quedó afuera con Boca. El partido con Boca se jugó en la cancha de BAP y Sarmiento perdió 3 a 2. Y los dos goles fueron de Alejo Fuertes. Me acuerdo que ese partido lo vi desde un árbol porque en la cancha no entraba un alfiler”.
Como todo hincha, Ítalo guarda en su memoria a aquellos jugadores que marcaron una época. Al respecto, recordó: “De aquellos años recuerdo mucho a Alejo Fuertes, un delantero impresionante y también a Agustín Cosso, un jugador de la línea media pero que tenía mucho gol”.
Para resumir, agregó: “Cuando yo empecé la secundaria Sarmiento ya había salido campeón y en aquel entonces había una euforia tremenda en la ciudad. Después, en el 51, vino la inauguración de la cancha y en el 52 Sarmiento ya ingresa en el profesionalismo".
"Todo eso hacía que los hinchas siempre estuviéramos motivados, ilusionados, orgullos", completó.

El sentido de pertenencia
Desde que don Ítalo se hizo socio hasta hoy pasaron 70 años. Tiempo suficiente para disfrutar de las alegrías y para poner el hombro en los momentos malos.
Sobre sus inicios como socio del club, describió: “Me hice socio cuando empecé a trabajar en el Ferrocarril. Fue en 1950. Pasaron 70 años. Más allá de los beneficios que te puede aportar un club y más allá de que uno contribuya con una cuota, ser socio también tiene un sentido de pertenencia. Es como decir que uno ya es de la familia del club”.
Antes de finalizar con sus aportes, el momento de la charla futbolera no podía faltar. Ante los interrogantes sobre cómo se jugaba antes y cómo se juega ahora, Ítalo respondió: “En la forma de jugar hubo un cambio rotundo. Cuando me hacen esta pregunta siempre respondo lo mismo, antes se jugaba para ganar y hoy los equipos juegan para no perder. Cuando uno ve cómo los entrenadores arman los equipos se da cuenta de todo”.
Argumentó: “Hasta 1985 o 1986 los equipos jugaban con un arquero, dos defensores, tres en la línea media y cinco delanteros. Los equipos, con cinco delanteros, se armaban para hacer goles, claramente para ganar. Y después de esos años, los entrenadores empezaron a poner cuatro defensores”.
Completando con su mirada, Marone concluyó: “Antes, los partidos terminaban cuatro a cuatro, cuatro a uno, tres a tres, se hacían goles porque los equipos salían a ganar. Ahora los equipos hacen un gol y se cierran. Se conforman con el uno a cero. Entonces los partidos no son tan vistosos”.

Iurescia, la historia del arquero y de un incansable colaborador
El 2 de febrero Rubén Iurescia cumplirá 82 años. Sobre sus espaldas carga una mochila repleta de buenos momentos junto al Verde. Tuvo el gran privilegio de defender los colores de Sarmiento adentro de una cancha, luego de transformarse en un colaborador incansable y de ser hincha durante toda su vida.
Sobre aquellos inicios que despertaron la pasión, contó: “La primera vez que fui a la cancha fue con mi padre, se llamaba Oscar, él iba mucho y me llevaba. Yo tendría seis o siete años. Me gustaba muchísimo ir a la cancha a ver a Sarmiento”.
Además relató: “Llegó un momento que me ofrecí para colaborar y así fue que me permitieron viajar con algunos planteles durante unos diez años. Trabajé con muchachos que me trataron muy bien, como Salvaggio, Nardoni, Juan Carlos Montes. Colaboraba en lo que me pedían, hacía de portero, de lo que me pidieran. Siempre ad honorem”.
Al momento de hablar del fútbol y sus protagonistas, Ruben enalteció la figura de uno de los grandes ídolos que tiene la institución. Manifestó: “Tuve la suerte de compartir momentos en una cancha con ‘Taqueta’ (Horacio Barrionuevo) y la verdad es que todavía no vi a un jugador como él. Yo era arquero y compartimos equipo en las inferiores de Sarmiento. Era un jugador impresionante, a mí me dicen que estoy loco, pero yo lo comparo con Maradona”.
Viajando del futuro al presente, Iurescia sólo tuvo palabras de elogios para describir el buen momento por el que atraviesa la institución. Al respecto, concluyó: “Sinceramente nunca pensé que Sarmiento podía estar como está hoy. El estadio que tiene, la infraestructura es impresionante. Lo que hizo Chiófalo es impresionante. Sería interesante que la gente vuelva a entusiasmarse con el equipo que hoy tenemos”.
Añadió: “A todos nos gusta que el equipo gane y juegue bien. Al 70% te diría que le importan solamente que el equipo gane y el equipo que hoy tenemos cumple con eso. Entonces la gente se tendría que volver a entusiasmar. Ojalá que esto pase cuando se reinicie el torneo”.

José Castro: "Si uno es hincha va a estar siempre”
José Castro tiene 68. Fue colaborador, dirigente, trabajó en la parte de prensa y fue comentarista de los partidos de Sarmiento para las transmisiones de FM Metrópolis (97.3) durante unos diez años.
Sobre los inicios de este amor, recordó: “Mi papá (Juan Carlos) iba siempre a la cancha, él era socio y para él era algo muy habitual ir a ver a Sarmiento. Y a los cinco años me llevó. Esa fue mi primera vez. Fui en la segunda fecha del campeonato de 1957, jugábamos contra Platense. Ese fue el comienzo”.
Prosiguió: “Durante mi infancia y mi adolescencia el hecho de ir a la cancha era algo habitual. Después me fui a estudiar a La Plata y cuando volví lo primero que hice fue volver a seguir a Sarmiento”.
Sobre los momentos de mayor alegría, indicó: “Recuerdo con mucha admiración al equipo de 1963. Con ese equipo Sarmiento se paró ante los clubes más grandes del país. Ese año se dieron grandes movilizaciones de hinchas de Sarmiento que iban a ver al equipo cuando jugaba de visitante”.
“Recuerdo a jugadores de aquel equipo como Cambareri, Ever Pérez, Horacio Medina, Miguel Ángel López, Hugo Vizón, ‘El Topo’ Tomino, Ulrich, Suarez. Teníamos un equipo tremendo, con unos jugadores de una gran jerarquía”, completó don José.
Está claro que en Sarmiento cada hincha tiene sus preferencias y al igual que José hay muchos que sostienen que en el pasado se jugaba un poco mejor y que antes el resultado no era tan importante como ahora.
Precisamente, sobre el antes y el ahora, Castro reflexionó: "Una vez escuché algo de Valdano que me pareció muy interesante, dijo que el fútbol es lo más importante dentro de las cosas menos importante. Creo que es así, uno vive cosas dentro del club que son imborrables. Alegría y tristezas, pero si uno es hincha va a estar siempre”.
“También es cierto que el hincha siempre compra resultados. Hoy Sarmiento está pasando por un momento institucional bárbaro, se han agregado muchos deportes y en infraestructura el club creció muchísimo, pero nunca hay que olvidarse que Sarmiento es fútbol y que los hinchas quieren ver al equipo ganar”, agregó.
Por último, sobre su mirada del fútbol, añadió: “Yo hoy veo que los futbolistas son atletas. Quizás lo técnico ya no es tan importante sino lo importante es correr, la capacidad física. Yo vi jugar a ‘Taqueta’ Barrionuevo y a Omar Atondo, por mencionarte dos jugadores, y te puedo asegurar que ellos jugaban de otra manera. Antes el fútbol era más vistoso, hoy es más dinámico”.

Ser socio por decisión y no por obligación
Al momento de recordar su historia, José Castro trajo al presente aquel instante en el que decidió asociarse al club. Recordó: “En el año sesenta mi padre me hizo socio y me explicó de qué se trataba. Él siempre decía que en la medida de lo posible había que estar presente, pagar la cuota y además tratar de estar siempre, cuando se ganaba y también cuando se perdía. Y así lo tomé hasta el día de hoy que soy vitalicio pero que por decisión propia sigo pagando la cuota”.
Manifestó también: “Es cierto que hay un sentido de pertenencia, de formar parte, de estar ligado. Yo lo tomo como una decisión y no como una obligación. Si uno se pone a pensar, el dinero que aporta es mínimo, pero representa también un apoyo y un acompañamiento a lo que se está haciendo”.
Por último, José aportó: “Yo veo un presente maravilloso del club. Las instalaciones que hoy tiene Sarmiento son increíbles, el nuevo predio, Ciudad Deportiva, es imposible no darse cuenta del crecimiento. El trabajo que se viene realizando con las divisiones inferiores también es muy bueno”.
En definitiva, la historia de Ítalo, Rubén y José tiene muchos elementos en común. Los tres han sido testigos y participes necesarios del crecimiento deportivo e institucional del Club Sarmiento. No dejan dudas de su amor por los colores. Son hinchas del Verde y expresan un sentimiento que pareciera ser eterno.

COMENTARIOS