FÚTBOL

Carlos Alberto “El Cabezón” Ceratto

Múltiple campeón con las inferiores y la primera división de Mariano Moreno. Jugó un regional con Jorge Newbery y un Nacional con el albinegro.

Nací en Junín en el Barrio El Molino en 1956. Un barrio enorme, plagado de chicos y lleno de campitos, donde la pelota era el objetivo principal.

Salir de la escuela para ir a jugar al campito era religión, todos los días la misma rutina. Se hacía de noche pateando. Igual se jugaba a la escondida, de noche, donde nos trepábamos a los techos de los vecinos, a las plantas. Se salía a cazar pajaritos con la honda o la trampera. Era otra época, no existía la computadora ni el celular. Apenas una radio o un televisor blanco y negro. De hecho mis viejos compraron uno a color para el mundial de 1982.

El primario lo hice en la escuela Normal. Fui con quien después fue un gran jugador de fútbol. El Cheli Elizalde, un gran arquero de Jorge Newbery que después se dedicó a la música –Horacio Gambarte-. Para el secundario me pasé al Nacional, estaba en el grupo del Patón Atondo.

Todo el entorno futbolístico mío estaba en el barrio y en el club Mariano Moreno. Ya de chiquito iba a jugar a Moreno, estaba don Ramón Romero como delegado (no eran técnicos) con grandes jugadores como Ángel Kenan, Kiki Tale.

Tuve la gran suerte de jugar con figuras emblemáticas de Moreno como Toti Orellanos, los Caresani, Pardini y Guzmán.

Salí campeón en todas las divisiones inferiores de Mariano Moreno. Incluso con la quinta división fuimos campeones tres años seguidos de forma invicta. De ahí saltamos directamente a primera porque estaba Chiche Tablada que fue quien promocionó a todos. Estaban los Dadetta, Ríos.

No me puedo quejar lo que fue la primera para mí, por lo que fue el fútbol de Junín. Tuve la suerte de salir campeón, tanto en nocturnos, como en oficiales.

Algo increíble fue compartir un campeonato Regional con Jorge Newbery, en la época de los Molina, los Traverso, los Pondal. Unos muchachos que fueron y son extraordinarios.

Después el campeonato Nacional con Mariano Moreno fue algo irrepetible. Nos tocó jugar en la cancha de Boca Juniors que todavía no estaba remodelada. Era el Boca de Maradona, que no lo pusieron contra nosotros.

En ese Nacional salió campeón el Estudiantes de Bilardo. Nosotros no le ganamos a nadie, pero tuvimos la suerte de empatarle 1 a 1 al campeón, Estudiantes, en la ciudad de La Plata. Era el famoso equipo que tenía la defensa menos vencida con Camino, Brown, Gette y Herrera.

Tengo un recuerdo imborrable porque en los primeros cuatro partidos de ese torneo vino a jugar Cacho Heredia, aquel jugador de San Lorenzo, el Atlético de Madrid y la selección Argentina. Había sido elegido en Europa como el mejor líbero de la temporada. Ya estaba grande, fuera de estado, pero pocas veces vi un jugador de semejante categoría y lógicamente que jugara al lado mío fue un honor.

Hoy no salen tantos jugadores porque la calle genera muchos peligros, en primer lugar. Segundo porque los chicos se han vuelto adictos a juegos que antes ni existían. El celular y la computadora. Tercero los chicos cada vez son más menuditos, más tiernos. Antes todos los juegos eran físicos. Quién no andaba lastimado en las rodillas, los codos. Ese cambio afecta muchísimo al fútbol. Trajo generaciones enteras de chicos, sin desarrollo físico, con fracasos en los estudios y otros vicios que todos conocemos.

Eso ha hecho que no salgan jugadores. Días pasados vi el partido de Sarmiento y es rarísimo que no había chicos de Junín, ni en los once ni en los recambios.

Hace poco se le hizo el homenaje a Ángel Kenan, que jugaron Moreno y Sarmiento, y nos juntamos unos cuantos. Yo hacía rato largo que no iba a la cancha. Terminó el primer tiempo y nos fuimos todos. No era lo que yo esperaba ver. Era correr y patear todo el tiempo. El estado físico es diferente al de antes, pero no hay fútbol.
Yo tenía un tío que era jugador, el Gato Rebeco, que me llevaba a cazar perdices. Fuimos un día al club de Cazadores, nos comenzaron a enseñar a tirar y me fui enganchado con esta disciplina.

Me dio también muchas satisfacciones esta disciplina con torneos nacionales ganados, muchos provinciales, en fin me trae recuerdos imborrables.

¿Maradona o Messi? Yo soy más de Messi. Maradona fue de crecimiento en fracaso, logrando ser campeón del Mundo. Messi tiene otro contexto, otra educación, cayó en un club muy serio y logró con el paso del tiempo un montón de records. Le falta ganar la copa del mundo.

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