Lisandro López, capitán de Racing.
Lisandro López, capitán de Racing.
SUPERLIGA

Racing Club se quedó con el invicto del líder Boca Juniors

El conjunto de Avellaneda ganó 1 a 0 gracias a la conquista alcanzada por el mediocampista Matías Zaracho.

Racing Club se quedó anoche con el invicto del líder Boca Juniors, al que batió como visitante y por 1-0, en partido correspondiente a la 10ma. Fecha de la Superliga de fútbol de Primera División.
El conjunto de Avellaneda, que ahora se ubica a dos unidades de la vanguardia, sacó renta máxima a partir de la conquista alcanzada por el mediocampista Matías Zaracho, a los 28 minutos de la primera etapa.
El elenco xeneize, con la cabeza puesta en la revancha del martes ante River Plate por la semifinal de la Copa Libertadores, se alineó con mayoría de suplentes.
En los primeros 20 minutos, el desarrollo fue deslucido. El equipo xeneize buscó generar peligro, a través de las incursiones del colombiano Villa, quien no supo resolver con criterio en algunas ocasiones pero, pese a todo, se erigió en la vía más peligrosa para la valla de Arias.
Por el contrario, Racing manejó la pelota con criterio en el medio, pero no tenía profundidad.
Las primeras oportunidades las tuvo Boca, con un disparo cruzado de Villa y un cabezazo de Capaldo que salió rozando el travesaño.
El conjunto del 'Chacho' Coudet metió una estocada a fondo y llegó al desnivel. La maniobra fue iniciada por Lisandro López; siguió por Rojas que le puso un pase entre líneas a Cristaldo y el ex Vélez asistió a Zaracho, que tocó a la red. El gol, muy parecido al que convirtió Ignacio Fernández en River, en la primera semifinal de ida por Copa Libertadores (2-0).
De allí hasta el cierre del primer período, el encuentro adquirió vibración y también cierta 'pierna fuerte', lo que motivó que el zaguero Leonardo Sigali se retirase lesionado y el árbitro Echenique apelase a mostrar algunas tarjetas.

El complemento
En el segundo tiempo, el ingreso de Zárate exhibió la voluntad del DT Alfaro de querer jugar “unos metros más adelante”, pero Boca, más allá de las intenciones, se volvió un equipo previsible, que llenó de centros el área y apostó a una salvadora maniobra de pelota detenida.
Racing también retrasó demasiado sus líneas, casi instaló una “línea de cinco” en el fondo y buscó aguantar, cortando los eventuales circuitos de juego que pudiesen diseñar Reynoso-Mac Allister-Zárate.
El público local alentó e insistió en centrar la atención en el choque del martes ante el 'Millonario', sin que le genere -en apariencia- sensaciones de incomodidad la pérdida del invicto. Más allá de que el nivel futbolístico expuesto, una vez más, quedó con saldo deudor.

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