Gustavo Alfaro (centro) junto al presidente de Boca, Daniel Angelici, y al director deportivo, Nicolás Burdisso (izquierda).
Gustavo Alfaro (centro) junto al presidente de Boca, Daniel Angelici, y al director deportivo, Nicolás Burdisso (izquierda).
ASUMIÓ COMO NUEVO TÉCNICO XENEIZE

Según Alfaro, "Boca no tiene purgatorio, es cielo o infierno"

Quien reemplaza a Barros Schelotto se defendió de las críticas por dejar Huracán.

El entrenador Gustavo Alfaro afirmó que estar al frente del plantel profesional de Boca Juniors es un "desafío muy difícil y muy lindo", y reconoció que el club "no tiene purgatorio, es cielo o infierno", tras ser presentado como el reemplazante de Guillermo Barros Schelotto.
"En Boca, la vara está muy alta y sé que acá se debe ganar todo lo que juega", explicó Alfaro en conferencia de prensa y junto al presidente Daniel Angelici y al director deportivo, Nicolás Burdisso.
Allí, Alfaro aclaró su salida de Huracán, sus objetivos al frente del equipo "xeneize" y aseguró: "Estoy cumpliendo con un compromiso que asumí con mi viejo, cuando le prometí que iba a llegar a lo más grande del fútbol argentino. Luego de una decisión meditada, estoy en un lugar muy difícil y muy lindo y que tengo el compromiso para estar a la altura de la historia de Boca", sentenció.
Alfaro evaluó que Boca tiene "Uno de los mejores planteles de América" y en ese sentido consideró que él deberá estar "A la altura de las circunstancias", en su llegada a la entidad de la Ribera.

"Los momentos ideales no se eligen, tocan y está en las decisiones que uno toma, aceptarlas o no", explicó Alfaro, al tiempo que reiteró que siente que está "en la última etapa" de su carrera y agregó: "como se lo expliqué al presidente de Huracán (Alejandro Nadur), es algo que quiero transitar".
Luego el flamante técnico boquense comentó: "Me han dicho que había sido el único DT que fui campeón y no dirigió a Boca. La verdad es que obviamente que hay muchas ventajas cuando los pasillos los conocés, los vestuarios, la idiosincrasia propia de ese club, pero trataré de empaparme rápido".
El entrenador xeneize consideró que el único logro que le falta en su carrera es "ganar la Copa Libertadores" y recordó que cuando se fue de Arsenal, en el 2014, estaba clasificado para los octavos de final en el certamen que luego terminó ganando San Lorenzo.
Cuando fue consultado sobre la final perdida de Boca ante River Plate en la Copa Libertadores 2018, que se jugó en Madrid, Alfaro dijo: "El duelo de la final está hecho. Ahora hay que mirar hacia adelante y empezar a construir la victoria que vendrá. Para los entrenadores, Boca es una bala de plata y la voy a hacer valer. Boca viene de ser bicampeón, de jugar una final de Copa Libertadores y como punto de partida tiene mucho y todo", aseveró Alfaro.

Se defendió por su ida de Huracán
Alfaro se defendió además de las acusaciones que pesaban sobre su persona por haber abandonado Huracán para llegar al club xeneize, al aclarar que no tenía cláusula de rescisión y que se ajustó "a la ley".
"Mi contrato no tenía una cláusula de rescisión. No la ponen los trabajadores, sí los empleadores", explicó y enseguida sacó un papel y leyó el artículo 88 de la Ley de Contrato de Trabajo, y aclaró que ante el llamado de Nicolás Burdisso, director deportivo de Boca, le avisó al presidente de Huracán, Alejandro Nadur, para luego asesorarse legalmente para atenerse "a la ley".
"La decisión fue muy controvertida y difícil. Por el momento en que me llegó, por la relación con mis jugadores y el mundo Huracán. Lo medité mucho. La consulté con personas de más experiencia que yo, con jugadores del plantel, con el presidente de Huracán y lógicamente con mi familia. No hubo uno que me dijo que no la tome", agregó.
Luego reconoció que "lo primero que hice fue asesorarme legalmente y mi vinculación laboral con Huracán, se regía por el contrato, todo lo que no estaba en el contrato, se regia por la Ley de Contrato de Trabajo".
Alfaro relató que le dijo al presidente de Huracán que si él quería declinaba el ofrecimiento de Boca, pero Nadur "en un gesto de grandeza" le respondió que él no podía decidir sobre su futuro y que no podía cortarle "la posibilidad de seguir en su camino".
Incluso el DT comentó que Nadur le pidió que redacte la nota, que se hizo pública, y en donde explicó su desvinculación "con lo que eso significaba".
"Yo me atuve a derecho y no me moví un milímetro de lo que dice la ley y si decía lo contrario, no lo hubiera hecho. Acá decir que sí se lo caratula como traición y pienso, dónde está la traición que le hice a Huracán?", se preguntó.
Después recordó que cuando se hizo cargo del equipo Huracán estaba en la zona de descenso directo, "con un plantel que tenía la relación rota con la dirigencia" y agregó: "La traición mía fue invitar a soñar a jugadores que estaban en zona de directo y siempre peleé por la clasificación a la Copa Libertadores".
"Un equipo y una institución que tuvo que poner 4 millones de dólares para pagar las obligaciones y sueldos que Huracán no pudo afrontar, y luego de un año por ventas y objetivos deportivos le ingresó 18 millones de dólares", señaló.
Finalmente, expresó: "En un momento difícil en mi vida profesional, cuando sentía que estaba en el cierre de mi carrera, apareció esta posibilidad. Ojalá que en estos 25 años de carrera, me hubieran traicionado como lo hizo Gustavo Alfaro a Huracán. Creo que la vida es la suma de todas nuestras decisiones y esta es la mía. Ojalá Argentina fuese un país con mas gente exitosa que exitista, iría mucho mejor", sentenció el técnico apodado "Lechuga" y quien hoy comandará la pretemporada que iniciará el plantel de Boca Jrs.

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