Mauricio Macri y el presidente de Boca, Daniel Angelici.
Mauricio Macri y el presidente de Boca, Daniel Angelici.
FÚTBOL

Macri dejó en manos de Boca y River Plate si habrá visitantes en la final de la Libertadores

"El Gobierno no le va a imponer a un club de fútbol cómo tiene que organizar un partido", dijo el presidente.

El presidente Mauricio Macri dejó ayer a la tarde en manos de los clubes Boca Juniors y River Plate la decisión de jugar o no con público visitante las finales de la Copa Libertadores de América, medida que el Estado respalda pero no determina, explicó.
Macri le bajó así el tono a sus declaraciones que había hecho por la mañana en radio La Red y advirtió que "el Gobierno no le va a imponer a un club de fútbol cómo tiene que organizar un partido".
"Le hemos ofrecido a los clubes las condiciones para que jueguen con público visitante en los dos partidos. A partir de ahí será decisión de los clubes, que son los que organizan el espectáculo. Lo importante es que, si lo quieren hacer con público visitante, nosotros les damos las condiciones", garantizó.

No creo que los clubes tengan miedo de recibir hinchas del equipo contrario, pero sí tendrán que evaluar toda la viabilidad en materia organizativa. Mauricio Macri. Presidente de la Nación.

Sin embargo, las dirigencias de ambos clubes, según se pudo, no tienen intenciones de ceder espacio para el público visitante, especialmente River que será local en la revancha prevista para el sábado 24 a las 16.
Es que la obligación de entregar 4.000 localidades para los visitantes implica en su caso resignar un espacio mayor para el armado del pulmón en la cabecera alta lindante a la Avenida Figueroa Alcorta, al margen de los riesgos que implica la seguridad del partido.
"No creo que los clubes tengan miedo de recibir hinchas del equipo contrario, pero sí tendrán que evaluar toda la viabilidad en materia organizativa", entendió Macri como una manera de conceder que pueda ser abortada esa posibilidad.


Desde 2013 que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no alberga partidos con hinchas de ambos equipos, por lo que el anuncio de esta mañana generó una enorme repercusión en toda el ambiente futbolístico.
"Quise poner sobre la mesa la posibilidad de que esta final quede en el recuerdo de manera completa. Mi propuesta fue que vivamos el partido como una fiesta perfecta, más allá de saber que todavía no es posible en la Capital haya visitantes en todos los partidos", explicó el presidente.
"Lo que me pasa es que, al no haber visitantes, siento que el espectáculo no termina de ser completo. Es muy extraño sentir el silencio del estadio cuando el otro equipo hace un gol. Hemos naturalizado eso", lamentó con sentir futbolero.


"Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. También una oportunidad de demostrar madurez y que estamos cambiando, que se puede jugar en paz. Le pedí a la ministra de Seguridad que trabaje con la Ciudad para que el público visitante pueda ir", había publicado Macri en su cuenta de Twitter, ayer a la mañana, después de sus primeras declaraciones radiales.
Pero esta tarde advirtió: "Lo que quiero que quede claro, porque fui presidente de Boca durante 12 años, es que el que organiza el espectáculo es el club. Tiene la autonomía de hacerlo como la parezca. Estuvimos de acuerdo con el jefe de Gobierno de la Ciudad y le garantizamos que, si quieren jugar con público visitante, lo van a poder hacer. Pero a partir de ese momento, es decisión de los clubes".
Al justificar su idea de jugar ambos partidos con hinchas de Boca y River, el presidente insistió en que la final de la Libertadores "es una enorme oportunidad para vivir algo histórico" antes que cambie el formato a partido único en estadio neutral, a partir del año próximo.
"Pero lo que tenemos que conseguir es que en esta final todo quede dentro de los límites deportivos, sin pasar a un tema que tenga que ver con la violencia. Hay que entender y aceptar que un equipo va a tener que perder y será duro para el que le toque, pero así es el deporte", comprendió.

Todo listo
L
a primera final de la Libertadores 2018 se jugará el sábado 10 a las 16 en La Bombonera, con arbitraje del chileno Roberto Tobar, y la revancha será en el Monumental el sábado 24 en el mismo horario, según informó también esta tarde la Conmebol.
La última vez que los dos colosos del fútbol argentino jugaron con hinchas de ambos en el estadio fue el 5 de mayo de 2013 por el Torneo Final de Primera División, en La Bombonera, y el partido finalizó 1 a 1 con goles del uruguayo Santiago Silva para Boca y de Manuel Lanzini para River.

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