El peor escenario para la Selección
ANÁLISIS

El peor escenario para la Selección

Si alguien hubiera pretendido imaginar un peor escenario para la Selección seguramente se quedaba corto. Imposible anticipar una comedia de enredos semejante con tantos ingredientes y ninguna reacción coherente. Entre los malos resultados, los videos, los audios y el clima irrespirable que domina la concentración, versiones de todo tipo se apoderaron del escenario principal y dominan la atención tanto en Bronnitsky como en la Argentina a pocas horas de un compromiso decisivo.
Ya casi ni se discute de tácticas, individualidades, cambios en el equipo o características del próximo rival. Es que frente a tanta falta de cordura da la sensación que en el campamento argentino el tema futbolístico propiamente dicho ha pasado a un segundo plano. Y muy pocos han quedado al margen de la locura. En esta verdadera comedia de enredos, los protagonistas principales del grupo mundialista se han encargado de fogonear el clima de incertidumbre y estabilidad dominante.

Supuestas intimidades de vestuario, un presunto “motín” en la madrugada del viernes para que asumiera Jorge Burruchaga, la pregunta equivocada a Agüero y la respuesta del Kun desautorizando a Sampaoli fueron el combo en el que se desenvolvió el equipo nacional las últimas horas.

Por si faltara algo, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino salió a responsabilizar a los periodistas --¡Cuando no!--, y a dar una clase sobre la comunicación y el rol de los comunicadores cuando intentó sin suerte ponerle claridad al asunto. Mientras tanto, Jorge Sampaoli –más confuso que nunca--, aparece cada vez más lejos de sus dirigidos, los jugadores hacen chistes sobre supuestos enfrentamientos a trompadas y se celebró como un gol que Antonela Rocuzzo haya saludado a su marido el día de su cumpleaños.
Había muchas expectativas en torno al equipo argentino. La desilusión por lo observado en los dos partidos que le tocó jugar ha sido grande. Pero, por esas cosas del fútbol, una carambola de resultados le da la posibilidad a los nuestros de tener acceso a una nueva vida. Justo cuando toda la energía debería estar puesta en esos noventa minutos contra Nigeria es que comenzaron a sucederse los episodios más disparatados.
Ya había arrancado mal la empresa argentina en Rusia de cara al Mundial. Una inexistente denuncia contra el director técnico por un supuesto abuso sexual, un amistoso suspendido de repente, el plantón al Papa, y más para acá en el tiempo el mensaje de Diego Simeone después de la derrota ante Croacia condenando el presente de los jugadores y la AFA, marcaron un camino plagado de tropezones.
Supuestas intimidades de vestuario, un presunto “motín” en la madrugada del viernes para que asumiera Jorge Burruchaga, la pregunta equivocada a Agüero y la respuesta del Kun desautorizando a Sampaoli fueron el combo en el que se desenvolvió el equipo nacional las últimas horas. No faltaron las amenazas virtuales a la familia de Willy Caballero por su error, los tuits de famosos y las intervenciones de “Chiqui” Tapia que no siempre llevaron tranquilidad o distensión.
Algo queda claro en medio de tanta locura. Más allá del resultado ante Nigeria y del papel que le corresponda a la Selección en Rusia 2018, este Mundial quedará manchado por los escándalos, los absurdos y la incoherencia.

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