La Banda “Lolo-gró” y dejó sin invicto al Decano
GENERAL VIAMONTE

La Banda “Lolo-gró” y dejó sin invicto al Decano

Con una soberbia actuación de su arquero Brighente, River terminó con el invicto del equipo “Federal” de Oliver. Perdía por 2 a 0 (Castillo y Millares), pero en gran remontada en el complemento Bonamino de penal y Lobianco por dos dieron vuelta la historia.

El clásico más añejo de nuestro futbol, determinaba varias situaciones para ambos. El local no podía perder el tren de los de arriba, y para la visita era despegar, sacar ventaja y casi luchar palmo a palmo con Alsina, ya sabiendo de antemano el resultado. Los primeros 45' terminaron con un claro, justificado, elocuente 2-0 en favor de los del barrio Belgrano, pero a decir verdad, demasiado corto en la diferencia, manejando la pelota, el terreno, llegando cada vez que se lo proponía ante un confundido y golpeado rival. Pero hubo un determinante para que esto ocurriera: el arquero Brighente.
Sólo y nada más que por él, el score no fue un 5 ó 6 de diferencia.
Parecía un verdadero "Spiderman", se puso la pilcha de súper héroe y sacó pelotas increíbles, de las que se les ocurriera, mano a manos, tapadas, centros, pelotas paradas, etc., etc. Lo que nadie podía suponer que a este acto de 90', el partido estaba dividido en 2, porque el segundo tiempo nada tuvo que ver con los primeros 45', quizás un fuerte tirón de orejas del DT, o indirectamente beneficiado por el cambio obligado, por lesión del goleador Mauro, a la cancha de Deluca, hombre de marca, para soltar más a Reinoso que terminó siendo clave con su velocidad, desborde, piques, gambetas. A los 3' no duda Varela en sancionar penal en perjuicio del nombrado, Bonamino lo transforma en gol.
Viamonte siente el impacto, la salida de Castillo le hace perder potencia arriba. De igual manera Millares vuelve a avisar, el travesaño se lo niega, pero en otro arranque vertiginoso Reinoso desborda por derecha, tapa a medias Duarte, y Lobianco termina de empujarla a la red. Increíblemente en solo 10' el local emparda el partido. Pero había más, desde elcrecimiento de Bonamino, Lobianco, los arranques por las bandas, se sumaba también Matías Gutiérrez fueron animándose y le perdieron el respeto a un equipo con mucha jerarquía individual. Lo que parecía una utopía en el primer tiempo, se daba a los 28' cuando otra vez Lobiancodaba vuelta la historia. Millares bien tomado, absorbido por la marca, sin Castilloen cancha, Viamonte fue decayendo, no fue lo mismo, Brighente sacaba todo lo que venía por el aire, creció Digangi, los caminos se fueron cerrando, los minutos transcurrían y el pitazo final de Varela increíblemente encontraba festejando a un equipo que minutos atrás parecía en un “coma irreversible”.
Pero el fútbol una vez más dejó demostrado que dentro del terrenode juego son 11 contra 11, que un equipo que venía a los “tumbos” cortaba una larga racha de un equipo prácticamente “federal”, con jugadores de gran nivel, y que no había conocido lo que era una derrota dentro de los 90' reglamentarios.

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